15/07/2026 18:04 - Deportes
Atlanta, 15 de julio de 2026
El partido arrancó con una tensión palpable, propia de un cruce de alta rivalidad. A los pocos minutos de juego, una dura falta de Enzo Fernández generó un tumulto en la mitad de la cancha, derivando en un fuerte cruce verbal entre Leandro Paredes y Jude Bellingham, que obligó a la intervención del resto de los jugadores para separarlos. A pesar de la intensidad, el árbitro Ismail Elfath optó por no mostrar tarjetas.
En el minuto 10 del segundo tiempo, Inglaterra logró romper el cero. Anthony Gordon aprovechó un error defensivo de Nicolás Tagliafico, cuyo rechazo quedó corto, y capitalizó un centro de Morgan Rogers al segundo palo, superando a Nahuel Molina y venciendo a Emiliano Martínez para poner el 1-0 parcial.
Con el marcador en contra y el tiempo corriendo, la Selección Argentina, vigente campeona del mundo tras sus títulos en 1978, 1986 y 2022, sacó a relucir su temple y jerarquía. El empate llegó gracias a un golazo milagroso de Enzo Fernández, encendiendo la ilusión de los hinchas en el Estadio Atlanta.
Ya en el tramo final, la definitiva volta se concretó con un cabezazo agónico de Lautaro Martínez, que puso el 2-1 definitivo en el marcador y desató la euforia de la albiceleste. Inglaterra, que buscaba su segundo título mundial 60 años después de su consagración en 1966, se quedó en el camino a pesar de las grandes actuaciones de referentes como Harry Kane y el propio Bellingham, autores de seis goles cada uno en el torneo.
Con esta remontada heroica, Argentina selló su pase a la gran final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde se medirá ante la selección de España, que venía de vencer a Francia por 2-0 en la otra semifinal. Un duelo de campeones que promete quedar en la historia del fútbol mundial.
Alfredo S. Quiroga