20/07/2026 22:23 - Internacionales
Durante la noche del 20 de julio de 2026, la región de Moscú experimentó un ataque aéreo de gran escala. Según informaron autoridades rusas, Ucrania lanzó más de 400 drones hacia la capital y sus alrededores. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, indicó que 85 de estos artefactos fueron interceptados en los suburbios, aunque algunos lograron alcanzar infraestructura civil.
El gobernador regional, Andréi Vorobiov, confirmó que 10 personas resultaron heridas, incluyendo a una niña de 11 años y a tres ciudadanos chinos que debieron ser hospitalizados. Los daños se registraron en localidades como Domodédovo, Podolsk y Odintsovo.
Un incendio se desató en el complejo industrial Iuzhnie Vrata, considerado uno de los polos logísticos más grandes de Rusia con 600.000 metros cuadrados de almacenes. Además, la empresa Wildberries reportó ataques a sus centros en Kotovsk y Elektrostal.
Según reportes de medios, en la ciudad fronteriza de Shebékino, un dron impactó contra un autobús de pasajeros, dejando un saldo de 5 civiles fallecidos (cuatro mujeres y un menor) y 23 heridos. También se reportaron víctimas en las regiones de Briansk y Kursk.
En un operativo esperanzador para Kiev, el 225º Regimiento de Asalto Independiente de Ucrania capturó a 64 soldados rusos en la región de Zaporiyia. Según comunicó el regimiento, los soldados fueron interceptados mientras intentaban infiltrarse y ahora repoblarán el fondo de intercambio de prisioneros de Ucrania.
En paralelo, Rusia intensificó sus bombardeos sobre Ucrania, dejando una persona fallecida y 13 heridas en Kiev, además de 13 heridos en Pavlohrad. Este repunte de violencia ocurre durante un momento de inestabilidad política en Ucrania. Miles de personas se manifestaron contra la destitución del ministro de Defensa, Mijailo Fedorov (35 años), por parte del presidente Volodimir Zelensky. A pesar de las protestas, el general Oleksandr Syrskyi (60 años) se mantiene al mando del Estado Mayor, buscando la modernización del ejército.
El conflicto, que ya supera los cuatro años, mantiene a la comunidad internacional a la expectativa de una posible salida negociada, mientras las partes buscan fortalecer sus posiciones. Las bajas totales rusas desde el inicio del conflicto en 2022 se estiman en aproximadamente 1.430.530 según datos de Ukrinform.
Alfredo S. Quiroga