21/07/2026 04:26 - Internacionales
El conflicto desatado el 28 de febrero de 2026 parece no tener freno. Tras el colapso de un protocolo de acuerdo firmado en junio, los bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní se extendieron al centro y este del país, llegando a ciudades como Tabriz, Urmia y Bushehr.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, aseguró que la República Islámica está inmersa en una 'guerra a gran escala'. Por su parte, Donald Trump advirtió que Teherán pagará 'muchas veces más' por cada militar estadounidense que resulte muerto. Desde el inicio de la guerra, Estados Unidos contabiliza 17 soldados fallecidos, incluyendo a Tyler James Feehan (25) e Isabella Gonzales (19), quienes murieron en Jordania, y un tercero en Irak. En el lado iraní, el último balance oficial reportó 50 muertos y más de 500 heridos desde la reanudación de los combates a principios de julio.
El estrecho de Ormuz, por donde transitaba cerca del 20% del comercio mundial de hidrocarburos, vuelve a ser el principal foco de preocupación. Irán mantiene bloqueado este corredor marítimo y advirtió que adoptará todas las medidas necesarias para impedir que sea utilizado contra sus intereses.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que el 20 de julio de 2026 desvió siete buques comerciales y dejó fuera de servicio a otro para garantizar el bloqueo sobre los puertos iraníes, operando desde el mar Arábigo con el buque de asalto anfibio USS Boxer. Paralelamente, la agencia británica UKMTO informó de un buque en llamas en el estrecho. Dos petroleros griegos, Kavomaleas y VLCC Acheloos, fueron atacados por misiles frente a las costas de Omán, aunque sus tripulantes resultaron ilesas.
El impacto económico de este conflicto no se hace esperar. El precio del petróleo Brent ronda los 89 dólares por barril, mientras que el WTI se ubica en torno a los 83 dólares. En Estados Unidos, el precio de la nafta superó los 4 dólares por galón, generando presión política sobre Donald Trump de cara a las elecciones legislativas de medio término.
El conflicto se expande por la región. Los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán, anunciaron un bloqueo naval contra Arabia Saudita, rompiendo una tregua de cuatro años. Además, Irán lanzó ataques contra Kuwait y Baréin, afectando incluso sistemas de navegación aérea y plantas desalinizadoras, vitales para el suministro de agua en la región.
A pesar de la intensidad de los bombardeos, los canales diplomáticos siguen abiertos. Países como Pakistán, Qatar y Omán actúan como mediadores, proponiendo un alto al fuego de 10 días para reactivar negociaciones. El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, aseguró que 'el aparato diplomático ha estado activo', mientras que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, dejó abierta la puerta a una solución diplomática. Se espera que estas mediaciones puedan destrabar la tensión y evitar una catástrofe humanitaria mayor en Medio Oriente.
Alfredo S. Quiroga