22/07/2026 10:22 - Otros
A medida que el mundo avanza, la necesidad de expandir el comercio y proteger los litorales ha impulsado a las naciones a mirar hacia el mar con planes ambiciosos. Tres países están protagonizando verdaderas hazañas de ingeniería submarina que prometen cambiar el futuro de las infraestructuras costeras.
A pesar de ser uno de los países más pequeños con apenas 728 kilómetros cuadrados, Singapur está construyendo el Puerto de Tuas, que será el puerto totalmente automatizado más grande del planeta. Para ganarle espacio al mar, se están instalando 227 enormes cajones de hormigón, cada uno pesando alrededor de 15.000 toneladas y con la altura de un edificio de 10 pisos.
Estos bloques formarán una megamuralla marítima de 9,1 kilómetros de longitud (según datos de Diario Uno), aunque informes de La Nación indican que la muralla de contención podría alcanzar hasta 17,7 kilómetros en sus fases más avanzadas. Los trabajos comenzaron en 2014 con el dragado de la zona y la instalación de los primeros cajones en 2016.
Datos clave del proyecto de Singapur:
- Inauguración de los primeros 3 muelles: 1 de septiembre de 2022.
- Finalización estimada: 2040.
- Superficie final: 1.337 hectáreas (equivalente a 3.000 campos de fútbol).
- Capacidad: 65 millones de TEU (contenedores) al año.
- Muelles: 66 atracaderos para recibir los buques más grandes del mundo.
Además, el puerto combinará inteligencia artificial y automatización total, utilizando grúas electrificadas y vehículos guiados automáticamente (AGV) gestionados de forma remota.
India no se queda atrás y avanza en el mar Arábigo con el Puerto Internacional de Aguas Profundas de Vizhinjam, en el estado de Kerala. La obra utiliza alrededor de 2.000 bloques de hormigón prefabricados para reforzar un rompeolas de 3,1 kilómetros que se construirá en aguas de hasta 28 metros de profundidad.
La primera fase del rompeolas ya se completó, permitiendo la inauguración comercial del puerto a finales de 2024. El gobierno de Kerala y el Grupo Adani planean sumar 920 metros adicionales, alcanzando casi 4 kilómetros para 2028.
En otra iniciativa innovadora en la localidad de Poonthura, también en Kerala, las autoridades optaron por una alternativa ecológica: la instalación de geotubos, enormes tubos llenos de arena colocados a 6 metros de profundidad. Esta barrera sumergida, considerada operativa desde abril de 2026, busca disipar la energía de las olas sin alterar el paisaje ni dañar el hábitat marino, permitiendo que la arena se acumule de forma natural.
En el Mar Negro, Turquía lleva adelante un proyecto de defensa costera en el puerto pesquero de Faroz, en la ciudad de Trabzon. Tras un incidente donde el mar destruyó redes, hundió cinco barcos y causó grandes pérdidas a los pescadores locales, el Ministerio de Transportes e Infraestructuras decidió actuar.
La solución implica el lanzamiento e instalación de aproximadamente 5.000 enormes bloques de hormigón, cada uno pesando hasta 21 toneladas. La producción, a un ritmo de 15 a 20 bloques diarios desde 2025, tiene como objetivo completar la instalación a finales de 2026, brindando una protección robusta contra las feroces olas del Mar Negro.
Estas megaobras demuestran que, con creatividad y tecnología, la humanidad puede adaptarse a los desafíos del océano de manera sostenible y visión de futuro.
Alfredo S. Quiroga