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07/11/2025 09:47 • POLITICA • POLITICA
Nigeria es el país más poblado de África, con cerca de 215 millones de habitantes. Aproximadamente la mitad de la población se identifica como cristiana, predominando en el sur y en algunas zonas del centro, mientras que el islam concentra la mayoría en el norte. Desde la década de 2000, la convivencia ha sido tensionada por la actividad de grupos militantes extremistas, entre los que destacan Boko Haram y los Fulani armados.
Según datos de la organización Christian Solidarity Worldwide, entre 2022 y 2024 se registraron más de 1.200 asesinatos de cristianos y la destrucción de al menos 350 iglesias. Los atentados más notorios incluyen el bombardeo de la iglesia de Gombe en junio de 2023, que dejó 37 muertos, y la masacre en la aldea de Gonduwa en enero de 2024, con 58 víctimas. Además, cientos de desplazados internos buscan refugio en campos de ayuda humanitaria, muchos de ellos cristianos.
En noviembre de 2025, el expresidente de EE.?UU., Donald Trump, comentó en una entrevista que la persecución de los cristianos en Nigeria requería una respuesta “más firme” de Washington y que una “intervención humanitaria” no debía descartarse. Estas declaraciones fueron amplificadas por su cuenta de X, generando un intenso debate en el Congreso y entre expertos en política exterior, que advirtieron sobre los riesgos de una posible militarización del conflicto.
El presidente nigeriano, Muhammadu?Buhari, reiteró que el Estado enfrenta “un desafío de seguridad integral” y prometió reforzar las fuerzas de seguridad en las regiones más vulnerables. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos señalan que la falta de investigación y de justicia para los perpetradores alimenta la impunidad.
La comunidad internacional sigue observando la evolución del panorama religioso en Nigeria. Mientras se discuten sanciones y ayudas humanitarias, la población cristiana continúa viviendo bajo la amenaza constante de ataques, lo que subraya la urgencia de soluciones políticas y de reconciliación que vayan más allá de respuestas militares.