Imago Noticias
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Matías Alé rompe el silencio tras el despido de Alfa de la obra Asia Caliente
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
13/11/2025 00:33 • POLITICA • POLITICA
Durante la última audiencia del proceso Cuadernos de la Corrupción, un acusado presentó una petición formal al juzgado solicitando que el juicio sea desarrollado de manera virtual y que no se establezca una agenda de tres sesiones presenciales por semana. La defensa argumentó que la medida representa una carga excesiva para el imputado y sus abogados, dificultando la preparación adecuada de la defensa.
Los "Cuadernos de la Corrupción" son una serie de libretas anotadas por el ex chofer de la Casa Rosada, Oscar Centeno, que detallan presuntos pagos de sobornos a funcionarios de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner entre 2005 y 2015. Desde 2018, la causa ha involucrado a más de 80 personas, entre empresarios, gestores y ex funcionarios, y sigue generando gran atención mediática y política.
La defensa señaló varios puntos clave:
El magistrado a cargo del caso, Juez Federal del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Nº?3, tomó nota de la solicitud y señaló que evaluará la pertinencia de modificar el calendario y la modalidad de audiencia, recordando que la legislación penal argentina permite la realización de audiencias a distancia siempre que no se comprometa el derecho al debido proceso.
La petición ha reavivado el debate sobre la modernización del sistema judicial argentino. Organizaciones de derechos humanos y colegios de abogados han manifestado su apoyo a la flexibilización de la presencialidad, mientras que algunos sectores políticos sostienen que la gravedad de los hechos justifica una mayor rigurosidad en el desarrollo del proceso.
El tribunal deberá emitir una resolución en los próximos días. En caso de rechazo, el imputado continuará asistiendo presencialmente al juzgado tres veces por semana, manteniéndose la polémica sobre la adecuación de esta medida en una causa tan compleja y de alto impacto social.