Imago Noticias
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Matías Alé rompe el silencio tras el despido de Alfa de la obra Asia Caliente
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
21/11/2025 12:04 • POLITICA • POLITICA
En una declaración oficial emitida a principios de esta semana, el Kremlin afirmó que el gobierno de Zelenski debe "negociar ahora" o enfrentar la pérdida de áreas adicionales bajo control ruso. La postura rusa se basa en la percepción de que la resistencia ucraniana está debilitándose y que una solución negociada podría consolidar los avances militares recientes.
Según informes del diario EL PAÍS, Estados Unidos ha propuesto un nuevo esquema de apoyo a Ucrania que, de acuerdo con Moscú, traspasa "líneas rojas" previamente establecidas. Este plan incluiría asistencia militar adicional y sanciones ampliadas contra Rusia, siempre bajo la condición de que Kiev acepte negociar un alto el fuego bajo los términos propuestos por Washington.
Fabricantes de armas de la Unión Europea han comenzado a frenar sus entregas a Ucrania, según revela La Nación. La decisión está motivada por la incertidumbre que genera el posible acuerdo de paz y por la presión de los gobiernos europeos para evitar una escalada del conflicto.
Fuentes citadas por otro informe de La Nación indican que Washington podría reducir la provisión de inteligencia y de sistemas de armas si Ucrania no muestra disposición a aceptar el acuerdo propuesto. La medida buscaría forzar a Kiev a participar en negociaciones más flexibles.
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, denunció la situación humanitaria en Ucrania, calificándola de "injustificable" al dejar a la población civil en la oscuridad y el frío. El llamado del Vaticano destaca la urgencia de encontrar una solución que alivie el sufrimiento de los civiles.
Con la combinación de presiones diplomáticas, económicas y militares, el futuro del conflicto en el este de Europa se muestra cada vez más incierto. Mientras el Kremlin presiona por una mesa de negociaciones, Ucrania debe equilibrar la defensa de su soberanía con la necesidad de evitar una mayor destrucción y pérdida de territorio.