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Peronismo recibe 2026 e invita a resistir las políticas de Milei
30/11/2025 11:03 • POLITICA • POLITICA
En una rueda de prensa celebrada el 28 de noviembre de 2025, el gobierno nacional presentó una serie de denuncias que implican al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Chiqui Tapia. Las acusaciones se centran en supuestos actos de corrupción y maniobras financieras vinculadas a la venta de fichas de jugadores y a la gestión de ingresos del organismo.
Hasta ese momento, Milei y Tapia mantenían una delicada tregua que permitía al gobierno avanzar en su agenda de reformas sin el obstáculo de la poderosa AFA. La ruptura de ese acuerdo abre la puerta a un nuevo conflicto entre la presidencia y el sector del fútbol.
El presidente Javier Milei aprovechó la “mala hora” de Tapia para reforzar su discurso sobre la necesidad de depurar la política deportiva y avanzar con sus reformas estructurales. En declaraciones al medio Infobae el 29/11/2025, Milei afirmó que la medida era “un paso indispensable para que el deporte vuelva a ser una herramienta al servicio del pueblo y no un refugio de privilegios”.
Paralelamente, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó una acusación directa contra la vicepresidenta Cristina Kirchner, señalando que su “intervención política” en la gestión de la provincia estaba socavando la recuperación económica. La declaración, emitida en el mismo día de la denuncia a Tapia, marcó la culminación de una serie de tensiones dentro del bloque peronista.
Kicillof argumentó que la política de “cierre de puertas” de Kirchner hacia la provincia impedía la ejecución de programas sociales y de infraestructura, mientras que la vicepresidenta reiteró su compromiso de “defender los intereses del pueblo” y calificó la acusación como “un intento de desestabilizar al gobierno”.
La AFA, liderada por Tapia, controla una de las instituciones más influyentes del país, con una enorme base de aficionados y recursos económicos. El conflicto entre Milei y Tapía no solo tiene implicaciones deportivas, sino que también afecta la agenda fiscal del gobierno, que busca reducir el gasto público y privatizar sectores estratégicos.
Por su parte, la rivalidad entre Kicillof y Kirchner refleja la fractura interna del peronismo entre “kirchneristas” y “kicillofistas”, dos corrientes que compiten por la hegemonía dentro del Frente de Todos.
Analistas políticos coinciden en que la situación podría derivar en una confrontación más abierta, con posibles investigaciones judiciales contra Tapia y una mayor presión legislativa contra los liderazgos peronistas. Mientras tanto, Milei mantendrá su enfoque en las reformas económicas, y Kicillof buscará consolidar su posición en la Provincia de Buenos Aires.