Un ataque masivo contra la infraestructura rusa
Ucrania lanzó durante la noche del sábado al domingo cientos de drones contra territorio ruso, en lo que las autoridades ucranianas describen como uno de los mayores ataques aéreos de la guerra. El Ministerio de Defensa ruso informó que 822 drones fueron derribados, mientras que el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, señaló que 600 drones se dirigieron hacia la capital rusa, de los cuales 201 fueron destruidos.
El objetivo principal fue la infraestructura logística de Wildberries, el gigante del comercio electrónico conocido como el 'Amazon ruso'. Según el Ministerio de Defensa ucraniano, siete de los diez mayores centros logísticos de la compañía quedaron fuera de servicio. El ataque más significativo ocurrió en el parque industrial de Kóledino, en la región de Moscú, donde un almacén de 250.000 metros cuadrados fue alcanzado, provocando un enorme incendio.
Pérdidas millonarias y daños colaterales
El Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania cifró en más de 100.000 millones de rublos (unos 1.214 millones de dólares) los perjuicios económicos causados a Wildberries desde que comenzó la campaña de ataques a mediados de julio. En un escenario pesimista, los daños podrían alcanzar los 200.000 millones de rublos (unos 2.428 millones de dólares). La empresa, que recientemente anunció planes para construir nuevos almacenes en Kazajistán, enfrenta ahora necesidades de financiamiento por 1,3 billones de rublos (unos 15.780 millones de dólares).
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, justificó los ataques argumentando que Wildberries almacena suministros militares y componentes para drones rusos. Además, la inteligencia ucraniana reportó que al menos 14 centros logísticos de la empresa fueron incendiados o destruidos desde el inicio de la campaña.
Víctimas y respuesta rusa
Los bombardeos cruzados dejaron al menos 12 muertos en ambos países. En Rusia, un hombre de 83 años murió tras el impacto de un dron en una vivienda en la región de Moscú, y cinco personas fallecieron en la región de Rostov, donde más de 150 drones atacaron viviendas, una estación de tren y provocaron un incendio forestal. En Ucrania, un ataque con misiles rusos contra Kryvyi Rih mató a dos personas e hirió a otras 14, mientras que en Sumy murió una persona y en Zaporiyia un hombre y una mujer perdieron la vida cuando su vivienda fue impactada.
En Kiev, un incendio arrasó con el emblemático mercado de libros de Pochaina, y seis personas resultaron heridas. Zelensky denunció que Rusia lanzó más de 1.550 drones de ataque, cerca de 1.560 bombas aéreas guiadas y 62 misiles contra Ucrania en la última semana. La Fuerza Aérea ucraniana admitió que no pudo derribar ninguno de los misiles balísticos lanzados durante la noche, evidenciando la escasez de interceptores.
Incidente en espacio aéreo de la OTAN
En paralelo, un avión de combate F-18 de la Fuerza Aérea española derribó un dron que ingresó al espacio aéreo de Rumania, país miembro de la OTAN, cerca de la frontera con Moldavia. Fue el cuarto dron derribado este año sobre Rumania, según el Ministerio de Defensa rumano. Días atrás, la OTAN también derribó un dron sobre Letonia, el segundo incidente de este tipo en una semana.
Impacto económico y perspectivas
A pesar de la magnitud de los ataques, la economía rusa mostró señales de recuperación en el segundo trimestre: el PBI creció 1,3% entre abril y junio, según Rosstat, tras una contracción de 0,2% en el primer trimestre. Sin embargo, el Banco Central de Rusia recortó su proyección de crecimiento anual a un rango de 0% a 1%, en medio de altos costos de financiamiento, escasez de mano de obra e inflación.
Según un conteo de la ONU, en julio murieron 437 civiles en Ucrania, el peor registro mensual desde mayo de 2022, mientras que las autoridades rusas reportaron 79 civiles muertos en su territorio ese mismo mes.
Fuentes: Infobae | CNN en Español | DW