El Council of the Americas expuso una división abierta en el poder económico argentino. El presidente Javier Milei redobló su apuesta con un discurso combativo, mientras los empresarios - incluso los que lo apoyan - admiten en privado su preocupación por la recesión, el malhumor social y el riesgo de que el ajuste genere un retorno al péndulo político.

Un discurso que desnuda las tensiones

El 23° Council of the Americas, celebrado el jueves 20 de agosto en el Alvear Palace Hotel, se convirtió en el escenario donde la relación entre el poder político y el económico mostró sus costuras más ásperas. El presidente Javier Milei volvió a desplegar su estilo más combativo, descalificando a periodistas, economistas y empresarios que viven de "prebendas", reivindicó su modelo y lanzó un guiño directo a su ministro Federico Sturzenegger, a quien calificó como un 'Coloso'.

Pero fuera del escenario principal, la conversación circulaba en otros términos. "Hay que aguantar porque la alternativa es mucho peor", repetía un empresario de primera línea, reflejando un sentir generalizado. El propio presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, en su discurso de apertura, no evitó reconocer el costo del ajuste: "Hay empresas que la están pasando mal, que han cerrado, se han perdido puestos de trabajo. Si ese es el precio que tenemos que pagar y el sacrificio que tenemos que hacer los argentinos para transformar nuestro país, créanme que vale la pena".

La división del establishment es la novedad del Council. Ya no se discute si el orden macro es el correcto, sino si el Presidente es el conductor capaz de garantizar su continuidad.

El costo de la microeconomía: el riesgo de fabricar la reversión

Mientras el gobierno reivindica los indicadores de inflación (mayorista 0,8% en julio), el sector privado no está todo en la misma sintonía. Gustavo Weiss, presidente de Camarco (la cámara de la construcción), lo advirtió con claridad: "El empresariado está de acuerdo en que la macro tiene que estar ordenada. Pero cuando hablamos de la micro, tengo ciertas diferencias con el Gobierno". Los números que lo respaldan son demoledores: la actividad de la construcción cayó cerca del 25% desde 2023 y el sector perdió unos 120.000 empleos directos.

La economía real en dos velocidades

Sectores que ganan: Energía, minería y petróleo. La minería creció 15,6% interanual en junio (dato del EMAE).

Sectores que pierden: Industria, construcción y consumo masivo. La actividad manufacturera sigue en caída, con un saldo negativo de 30.633 empresas cerradas desde noviembre 2023, según el CEPA.

El riesgo que se menciona en los pasillos del Alvear es que esta recesión "termine fabricando las condiciones políticas para la reversión del propio programa que pretenden consolidar". La frase es un lugar común. La advertencia de Weiss es aún más directa: "Y si esto sigue así, volvemos al péndulo. Creo que el riesgo K existe si no se presta atención. La gente vota con el bolsillo".

El presidente que incomoda a sus anfitriones

La presentación del mandatario duró casi una hora y, en ella, Milei no hizo ninguna autocrítica, ridiculizó los datos que el mismo INDEC publica sobre empleo y consumo, y redobló la apuesta contra los "empresarios prebendarios" a los que acusa de ser un obstáculo para el crecimiento. Si bien no mencionó nombres, todos señalan a Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Fate y Aluar) como los principales blanco de sus críticas.

La jugada presidencial tensa un clima que ya de por sí es incómodo. Algunos empresarios, como Martín Rappallini (de la UIA), eligieron literalmente el bar del hotel antes de quedarse a escuchar el discurso. La foto de un círculo rojo partido quedó expuesta. Incluso el famoso "G6" empresario (Gabbi, Weiss, Pino y compañía) está interiormente desgranado sobre la base del malhumor social que la economía del mileísmo está generando.

El extraño (y elogioso) guiño a Kicillof en Wall Street

Mientras el Presidente despotrica contra el sistema, una reunión paralela encendió otra discusión. La titular del Council, Susan Segal, se encontró con el gobernador Axel Kicillof y dos de sus ministros, con un grupo de empresarios de primera línea (Martín Eurnekian, Daniel Marx, Martín Genesio, entre otros).

En un contexto de fuerte polarización electoral y con encuestas que muestran un empate técnico entre un balotaje de Milei-Kicillof, este movimiento se lee en clave de 2027. Más sorprendente aún, una calificadora de riesgo de alto nombre, Standard & Poor's, revisó la tendencia de la Provincia de Buenos Aires a positiva y afirmó su calificación en CCC+, destacando la gestión de deuda y acceso al mercado de capitales. El gesto de "los mercados" hacia el ex ministro de Cristina no pasó inadvertido, en una clara muestra de que la ortodoxia fiscal de Kicillof en la PBA convive con su discurso político, un acto de equilibrio que el establishment parece estar dispuesto a premiar.

Contraste con las cifras: el "dato" de Milei vs el INDEC

El presidente suele insistir con que la "primera respuesta es los datos", pero un contraste con los mismos muestra algunos matices:

  • Inflación: La minorista en julio fue de 2,1% y en agosto el gobierno espera arranque con 0% (mayorista fue 0,8%). Las privadas proyectan 1,8% para el IPC.
  • Empleo: La tasa de desocupación subió de 5,7% (IV trim. 2023) a 7,8% (II trim. 2026).<.9'/
  • Salarios: En junio los salarios privados registrados subieron 2,4% mensual, pero respecto a nov. 2023 todavía están un 3,6% abajo en promedio, y el sector público un 16,5% debajo.
  • Pobreza: El total de personas bajó desde el pico de 52,9% (1º sem. 2024) a 28,2% (2º sem. 2025), pero respecto de 2023 (41,7%) la baja es de cerca de 6 millones, no los "+14 millones" que el presidente reivindica.

La misma gráfica presentada por el viceministro José Luis Daza sobre el superávit fiscal contrasta con la letra fina de la realidad industrial. La gente de los sectores perdedores está dispuesta a hacer oír sus quejas. El evento dejó un diagnóstico de época: el establishment quiere la macro estable de Milei, pero no quiere a Milei quemando todo en el intento. Y esa grieta, por ahora, no tiene otro responsable.