08/08/2026 10:30 - Internacionales
Jueza autoriza a retirar el Estatus de Protección Temporal a sudsudaneses en EE.UU.
El 7 de agosto de 2026, la jueza federal Patti Saris, del distrito de Massachusetts, emitió un fallo que permite a la administración de Donald Trump avanzar con la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para cientos de nacionales de Sudán del Sur que residen en Estados Unidos.
El TPS es un programa creado en 1990 que otorga permiso para vivir y trabajar legalmente en EE.UU. a personas de países que enfrentan crisis como guerras civiles o desastres naturales, protegiéndolos de la deportación. El TPS para Sudán del Sur había sido emitido en 2011, tras la independencia del país.
La decisión de la jueza Saris sigue una resolución de la Corte Suprema de junio de 2026, que por 6 votos a 3 permitió al gobierno retirar el TPS a más de 350.000 haitianos y unos 6.100 sirios. En su dictamen de 15 páginas, Saris indicó que los argumentos de los demandantes, liderados por la organización African Communities Together, se contradecían a sí mismos, ya que si el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no tenía autoridad para terminar el TPS, tampoco la habría tenido para concederlo inicialmente.
La terminación afectaría a aproximadamente 232 sudsudaneses con TPS y a otros 73 con solicitudes pendientes. A pesar del revés legal, las organizaciones de derechos humanos y defensoras de los inmigrantes continúan firmes en su compromiso para buscar alternativas legales y proteger a estas familias, manteniendo viva la esperanza de una solución justa.
Desde 2001, los beneficiarios del TPS han pagado 7.800 millones de dólares anuales en impuestos y contribuido con 262.000 millones de dólares a la economía estadounidense, según datos de la organización Fwd.us. Muchos de estos trabajadores son esenciales en industrias críticas como la construcción, la hospitalidad y el cuidado de la salud, sectores que enfrentan escasez de personal. Este impacto demuestra el inmenso valor que estas comunidades aportan al tejido social y económico del país, y subraya la importancia de seguir apoyando políticas que integren a los trabajadores.
Sudán del Sur obtuvo su independencia en 2011, pero ha sido devastado por años de conflicto civil, resultando en la trágica pérdida de más de 400.000 vidas. Actualmente, dos tercios de la población, unos 10 millones de personas, dependen de ayuda humanitaria. Sin embargo, la comunidad internacional y diversas ONG mantienen viva la esperanza de una resolución pacifica y duradera para la nación africana, trabajando incansablemente para mejorar las condiciones del país.
Krish O’Mara Vignarajah, CEO de la organización Global Refuge, condenó la decisión, destacando que enviar a estas personas de vuelta a una zona de conflicto es una elección deliberada. El compromiso de estas organizaciones asegura que la lucha por los derechos de los más vulnerables continuará con fuerza en los próximos meses.
Fuente: The Guardian
Alfredo S. Quiroga