04/08/2026 16:55 - General
El martes 30 de junio de 2026, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el principal organismo estatal de Argentina dedicado a la investigación y desarrollo nuclear, habría formalizado la desvinculación de 61 trabajadores bajo la modalidad de contrato a plazo fijo. La medida generaría un intenso debate sobre el futuro de las áreas críticas del sector, aunque también pone de relieve el valioso nivel de capacitación de estos profesionales.
Fuentes oficiales indicarían que los desvinculados habían ingresado en 2023 y que 42 de ellos poseerían únicamente nivel educativo secundario o primario. El presidente del organismo, Martín Porro, habría asegurado que no se produjeron despidos de personal científico ni estratégico, calificando la medida simplemente como la no renovación de contratos de carácter administrativo.
El gremio ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) CNEA denunciaría que entre los despedidos se encontrarían profesionales, investigadores y técnicos especializados. Entre los nombres que trascendieron se contarían ingenieros químicos y electrónicos de la Gerencia de Área CAREM (un proyecto argentino de reactor modular) y de la Gerencia de Área Energía Nuclear.
Según informó EconoJournal, los despidos impactarían en 16 gerencias distintas del organismo. La distribución principal habría sido:
| Gerencia de Área | Desvinculaciones |
|---|---|
| Central Argentina de Elementos Modulares (CAREM) | 15 |
| Investigación, Desarrollo e Innovación | 12 |
| Energía Nuclear (Centro Atómico Constituyentes) | 6 |
| Administración y Finanzas | 4 |
| Centro Atómico Bariloche | 4 |
El resto de los desvinculados se distribuiría en áreas como Producción de Radioisótopos (sustancias fundamentales para la medicina nuclear), Comunicación Social y el Reactor Argentino Multipropósito (RA-10).
Tras el anuncio, trabajadores y delegados se acercarían a la sede central ubicada en la Avenida Libertador de la ciudad de Buenos Aires para exigir explicaciones. Esto motivaría un fuerte despliegue de la Gendarmería Nacional (una fuerza de seguridad federal argentina), que reforzaría la seguridad del edificio e incluso ingresaría a los pasillos. El secretario de Relaciones Institucionales de ATE, Rodolfo Kempf, lamentaría que el presidente Martín Porro no recibiera a los manifestantes y que se haya recurrido a las fuerzas de seguridad.
Pese a este difícil momento para los trabajadores desvinculados, la comunidad científica nacional contaría con un valioso capital humano. Profesionales altamente capacitados en áreas como la ingeniería nuclear y química representarían un activo fundamental que, sin duda, encontraría nuevos espacios para seguir aportando al desarrollo tecnológico y energético del país y del mundo.
Alfredo S. Quiroga