28/07/2026 04:11 - Salud
Publicado el 27 de julio de 2026.
Ir al gimnasio es sinónimo de salud, bienestar y energía. Sin embargo, un factor crucial a veces pasa desapercibido: la calidad del aire que respiramos mientras sudamos. Un reciente estudio científico ha arrojado luz sobre cómo la ventilación deficiente en los espacios de entrenamiento puede afectar no solo nuestro rendimiento físico, sino también nuestra salud mental.
La investigación, publicada en la revista Environmental Science and Pollution Research y disponible en el repositorio de la Universidad de Cassino, evaluó gimnasios en Brasil. Los resultados mostraron que durante el 79,6% del tiempo medido, los niveles de dióxido de carbono (CO?) superaron el umbral sanitario recomendado de 1000 partes por millón (ppm).
Cuando el CO? superó los 2146 ppm en horas pico, los usuarios presentaron un riesgo 2,26 veces mayor de experimentar malestar emocional. Los síntomas incluyeron fatiga, irritabilidad y una disminución notable en la vitalidad, demostrando que el aire viciado amplifica el agotamiento.
El estudio destacó que la ventilación artificial, especialmente los sistemas de aire acondicionado tipo split, resultan insuficientes para mantener los niveles de CO? dentro de los parámetros saludables durante las horas de mayor concurrencia. El CO? acumulado es un excelente indicador de que el aire no se está renovando y de que otros contaminantes producto de la respiración y el esfuerzo físico están presentes.
La buena noticia es que con simples cambios, como priorizar la entrada de aire fresco, podemos transformar nuestros gimnasios en verdaderos oasis de salud física y mental. Elegir un espacio bien ventilado es un acto de amor propio que asegurará que cada gota de sudor nos acerque a un bienestar integral y duradero.
Fuente: Infobae
Alfredo S. Quiroga