31/07/2026 19:48 - Internacionales
El 31 de julio de 2026, el expresidente de Estados Unidos Donald Trump anunció un acuerdo impulsado por la Junta de Paz para el desarme completo de Hamás en la Franja de Gaza. La noticia fue recibida con alivio por la comunidad internacional, en medio de un escenario de escalada bélica en la región.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, celebró el anuncio y lo calificó como «la única buena noticia», mientras que Kaja Kallas, Alta Representante de la UE, lo describió como un «paso constructivo». La Unión Europea ya ha donado 900 millones de euros en julio de 2026 para asistencia humanitaria.
El pacto, mediado por Estados Unidos, Egipto, Catar y Turquía, prevé una implementación por fases. Esto incluye la retirada israelí y la entrada de una Fuerza Internacional de Estabilización. Por su parte, Hamás confirmó a BBC y AFP su aceptación, pero condicionó el desarme a la retirada total de las tropas israelíes y el ingreso del CNAG, un gobierno técnico liderado por Alí Shaath.
El nuevo líder de Hamás, Khalil al-Hayya, quien asumió en julio de 2026 en reemplazo de Yahya Sinwar (muerto en octubre de 2024), ha jugado un papel clave en las negociaciones. No obstante, el gobierno de Israel evaluó que la propuesta actual «no cumple las exigencias» de seguridad del país.
Este acuerdo surge tras casi tres años de conflicto abierto, que se intensificó tras el ataque del 7 de octubre de 2023, que dejó más de 1.200 muertos y 251 rehenes en Israel. La posterior ofensiva israelí ha resultado en un trágico saldo de más de 73.000 palestinos muertos, según datos actualizados a julio de 2026.
A pesar de la buena nueva en Gaza, la región sigue convulsionada. Continúan los ataques aéreos israelíes, y paralelamente se ha informado sobre ataques con drones de Irán a Kuwait y petroleros en el estrecho de Ormuz. En respuesta a la inestabilidad, Arabia Saudí ha formado una alianza de 14 países para garantizar la seguridad marítima. Además, Israel destruyó túneles de Hezbollah en Líbano utilizando 700 toneladas de explosivos.
Fuentes: The Guardian, ONU, UE, BBC, AFP.
Alfredo S. Quiroga