31/07/2026 21:04 - Internacionales
Según informaron fuentes del gobierno español y medios locales como Infobae y BBC Mundo, los días 30 y 31 de julio de 2026 se vivió una de las crisis migratorias más graves en la Unión Europea. Un estimado de 50.000 a 60.000 personas cruzaron de forma irregular desde Marruecos hacia el enclave español de Ceuta, nadando alrededor del espigón fronterizo del Tarajal o caminando a pie.
Tristemente, las autoridades confirmaron que al menos 57 personas perdieron la vida por ahogamiento al intentar la travesía. Sin embargo, en medio del caos, la respuesta humana fue inmediata. Para la tarde del viernes 31, más de 53.000 personas habían regresado voluntariamente a Marruecos, permitiendo que la ciudad comience a recuperar su normalidad.
El diario La Nación relató la experiencia de un matrimonio argentino, Rosario Álvarez Gaona y Miguel Palomo Montero, residentes en Ceuta desde 2003. Ante una ciudad de 80.000 habitantes desbordada, la comunidad reaccionó con empatía.
'Por más que te sientas invadido, te da pena', relató Miguel, quien ofreció bebidas a los jóvenes migrantes que descansaban en la puerta de su casa. Organizaciones como Cáritas, Cruz Roja y el Banco de Alimentos, junto a los militares, se movilizaron para repartir agua y alimentos en medio de un calor agobiante, demostrando que la solidaridad triunfa en los momentos más oscuros.
Según pudo reconstruir The New York Times, el cruce masivo se vio influenciado por un reciente fallo del Tribunal Supremo de España que prohíbe las devoluciones en caliente en el mar, sumado a informaciones circuladas en redes sociales sobre un acceso más fácil.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, visitó la zona y responsabilizó a las mafias de trata de personas. A nivel internacional, Italia suspendió temporalmente el acuerdo Schengen con España por vía aérea y marítima, mientras que la Embajada de Estados Unidos emitió una alerta de viaje para sus ciudadanos en Ceuta y Melilla. La Comisión Europea confirmó que nadie cruzó al territorio continental, garantizando la integridad del espacio europeo.
La ciudad de Ceuta comienza a retornar a la calma gracias a la cooperación entre España y Marruecos para las repatriaciones voluntarias, un rayo de esperanza tras una semana desafiante.
Alfredo S. Quiroga