Crisis diplomática con Brasil: Milei amplifica críticas contra Lula
Publicado el 10 de agosto de 2026
El presidente de la Nación, Javier Milei, volvió a tensar los lazos con Brasil al repostear en sus redes sociales acusaciones del congresista republicano estadounidense Carlos A. Giménez contra el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. El legislador cubanoestadounidense calificó a Lula de 'delincuente' y 'puerco', vinculándolo con dictaduras comunistas.
Este episodio se suma a la mayor crisis bilateral de las últimas cuatro décadas, que se desató el 25 de julio de 2026 cuando Milei insultó a Lula durante un acto político en San Pablo junto a Flávio Bolsonaro. Como consecuencia, Brasil retiró a su embajador, Julio Bitelli, y rebajó las relaciones diplomáticas al rango de encargados de negocios. El embajador argentino, Daniel Raimondi, regresó a Buenos Aires, quedando María Emilia Cortés a cargo de la representación.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, exigió el cese de las agresiones verbales para restablecer los vínculos. A pesar de la tensión, la relación comercial bilateral, que ascendió a 31.000 millones de dólares estadounidenses en 2025, mantiene su importancia estratégica para ambos países.
Contexto electoral en Brasil
La crisis se da en un año electoral clave para Brasil, con comicios programados para el 4 de octubre y un eventual balotaje el 25 de octubre de 2026. Según una encuesta de Genial/Quaest del 5 de agosto de 2026, Lula da Silva (80 años) se impondría con un 44% de los votos frente al 39% de Flávio Bolsonaro en un escenario de segunda vuelta, reflejando un panorama político altamente competitivo.
Peronismo frena la Ley de Tierras en el Senado
En el ámbito interno, el Gobierno sufrió un traspié legislativo el 7 de agosto de 2026 cuando el Senado dio media sanción a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada con 37 votos a favor y 33 en contra, pero debió retirar los capítulos de extranjerización de tierras y manejo del fuego.
El exministro Sergio Massa operó desde fuera del Congreso, articulando con gobernadores como Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén) para frenar la iniciativa impulsada por Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger. Figuras del peronismo como Wado de Pedro, Juliana Di Tullio, José Mayans y Máximo Kirchner jugaron un rol clave en esta estrategia legislativa.
Massa plantea que la unidad del peronismo es fundamental de cara a las elecciones de 2027 y considera indispensable a Cristina Kirchner en el armado electoral, contrastando con la estrategia aislada que atribuye a Axel Kicillof y su Movimiento Derecho al Futuro.