Un daño ambiental que podría tardar un siglo en sanar
El fin de semana del 9 y 10 de agosto de 2026, un episodio conmocionó a la localidad de Calingasta, en San Juan. Un médico mendocino de 46 años, identificado como Agustín Añó, habría ingresado con una camioneta Toyota Hilux a la Pampa del Leoncito, un monumento natural protegido, provocando un grave daño en el ecosistema.
El incidente y las maniobras
Según informaron medios locales, el conductor habría avanzado cerca de 1,5 kilómetros hacia el interior de la planicie, un sector con circulación temporalmente restringida debido a las lluvias y la humedad. Al quedar encajado, intentó retroceder entre 200 y 300 metros, lo que multiplicó las marcas en el terreno. Los intentos de rescate empeoraron la situación: una escalera plegable quedó enterrada y una motocicleta habría circulado generando nuevos rastros.
Huellas de 25 centímetros y una recuperación de 100 años
El relevamiento de las autoridades permitió detectar surcos de hasta 25 centímetros de profundidad. La composición de arcilla y limo del terreno, combinada con la necesidad de erosión eólica y vegetación para borrarse, hace que la recuperación natural sea sumamente lenta.
El intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, estimó que el proceso podría demandar hasta 100 años, basándose en un antecedente de noviembre de 2025 donde huellas de 10 a 15 cm necesitarían entre 40 y 60 años para borrarse.
El destino del vehículo y la búsqueda de justicia
El juez de Paz Andrés Troche dispuso que la camioneta (titularidad de María del Carmen Valerio Barroso, de Mendoza) permanezca en el lugar, custodiada por Gendarmería Nacional, ya que intentar moverla podría generar un daño aún mayor por la succión de la superficie arcillosa.
Actualmente, el caso es tratado como una contravención, cuya multa máxima rondaría 1,5 millones de pesos ARS. Sin embargo, el intendente Carbajal pidió que la causa derive a la Justicia Penal y anunció un proyecto de ley para proteger patrimonios como la Pampa del Leoncito, Morrillos y el Arroyo El Fiero, abriendo un debate esperanzador sobre el cuidado de nuestros espacios naturales.