El embajador estadounidense Peter Lamelas reclamó limitar la presencia de empresas chinas en el yacimiento neuquino, advirtiendo que la seguridad de los datos es "cuestión de seguridad nacional". La disputa geopolítica esconde el interés de Washington por la red federal de fibra óptica que opera Arsat.

Un nuevo capítulo en la disputa geopolítica por Vaca Muerta

El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, encendió las alarmas durante el AmCham Energy Summit 2026 al exhortar a las empresas locales a excluir a la tecnológica china Huawei de los proyectos estratégicos vinculados al desarrollo energético. El diplomático fue contundente: "La seguridad de los datos es una cuestión de seguridad nacional", y advirtió que la presencia de tecnología china podría ahuyentar inversiones extranjeras en Vaca Muerta.

Lamelas apuntó directamente contra el Partido Comunista Chino, asegurando que "China exige a las empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología". En ese sentido, cuestionó: "¿Por qué en uno de los países más libres, como Estados Unidos, no se pueden comprar ni vender equipos de Huawei?".

"Empresas estadounidenses y del mundo quieren entrar en la Argentina, pero quieren garantías que sus datos son protegidos y están en redes de confianza"

Peter Lamelas, embajador de EE.UU. en Argentina

La carta a CALF y el conflicto por el acuerdo con Huawei

La advertencia pública no fue un hecho aislado. Días antes, Lamelas había enviado una carta a la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF), la principal distribuidora eléctrica de la Patagonia, para frenar un acuerdo tecnológico con Huawei. La cooperativa decidió hacer pública la presión del representante estadounidense.

El vicepresidente de CALF, Carlos Quintriqueo, respondió con firmeza: "Nosotros no vamos a relegar una transacción comercial con Huawei, excepto que aparezca una empresa que nos dé un mejor producto y a mejor precio". Además, advirtió que "el silencio por parte del Estado, eso es lo que preocupa".

Por su parte, el gerente de Tecnologías de la Información de CALF, Sergio Fernández Novoa, reveló que intentaron contactar al canciller Pablo Quirno antes de hacer pública la amenaza, pero nunca recibieron respuesta.

El interés oculto: la red federal de fibra óptica

Según informó La Política Online, la pelea con Huawei esconde un objetivo mucho más ambicioso: Estados Unidos quiere quedarse con el control de la Red Federal de Fibra Óptica (Refefo), que opera la empresa estatal Arsat y fue desarrollada durante el gobierno de Cristina Kirchner.

La Refefo cuenta con 36.500 kilómetros de fibra óptica desplegada y 31.500 kilómetros iluminados (activos), siendo una infraestructura indispensable para el despliegue de la tecnología 5G en el país. Aunque Arsat es superavitaria, el gobierno de Javier Milei tiene en agenda su privatización, un escenario que Washington quiere aprovechar.

Datos clave de la Refefo

  • 36.500 km de fibra óptica desplegada
  • 31.500 km iluminados (activos)
  • Infraestructura crítica para el 5G
  • Operada por Arsat, empresa estatal

Reacciones: China responde y las telefónicas temen

La embajada de China en Argentina calificó los dichos de Lamelas como "una calumnia sin ningún fundamento" y defendió a Huawei: "El gobierno chino nunca pide ni pedirá a las empresas recolectar datos para el gobierno, violando las leyes". Además, acusaron a Estados Unidos de tener una "mentalidad de guerra fría".

Huawei, por su parte, emitió un comunicado en el que se definió como "una empresa 100% privada, con presencia en Argentina desde 2001", destacando su "historial impecable en materia de ciberseguridad y protección de datos".

En el plano local, las empresas telefónicas como Telecom e Iplan, y las energéticas YPF y PAE, temen que la presión estadounidense avance contra sus contratos con Huawei, que es el único proveedor de 5G en Argentina.

El factor AMBA I y el financiamiento de EE.UU.

En el foro, Lamelas también confirmó que Estados Unidos evalúa financiar el proyecto AMBA I, una obra de transmisión eléctrica con un presupuesto estimado de 800 millones de dólares para aliviar la saturación de la red en la región de mayor demanda del país. El pliego de esa licitación ya establece límites a la participación de empresas controladas por Estados.

El peronismo, mientras tanto, ya anunció que citará a Lamelas al Congreso para que explique sus presiones, en un contexto donde Argentina mantiene fuertes vínculos económicos con China, incluyendo la base espacial en Neuquén y el swap de monedas recientemente renovado.

La discusión promete continuar en las próximas semanas, con un gobierno argentino que aún no definió su posición oficial frente a este nuevo escenario de disputa geopolítica por el principal polo energético del país.