Primera detección en la provincia
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó este miércoles 19 de agosto de 2026 la presencia del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en una estancia ubicada a 7 kilómetros de la localidad de Colonia Elía, en el departamento Uruguay de la provincia de Entre Ríos. El hallazgo se produjo tras una denuncia de un particular que observó síntomas compatibles con la plaga en una palmera canaria (Phoenix canariensis).
Ante la sospecha, técnicos del organismo sanitario tomaron muestras y, ante la confirmación, procedieron a erradicar la palmera afectada para evitar la proliferación del insecto.
Un enemigo letal para las palmeras
El piculo rojo es un escarabajo de la familia Dryophthoridae, originario del sudeste asiático. Se trata de una plaga altamente destructiva que ataca a las palmeras durante todas las etapas de su desarrollo, desde larvas que se alimentan del interior de la copa hasta adultos que pueden alcanzar los 5 centímetros de longitud. Sus síntomas incluyen la caída de hojas, la deformación de la copa y, finalmente, la muerte de la planta. Se caracteriza por su coloración rojiza o anaranjada con manchas negras y su largo pico curvo.
La plaga tiene una marcada presencia en Uruguay desde 2022, desde donde ha ampliado rápidamente su rango de distribución, generando una fuerte presión de ingreso al territorio argentino.
Plan de contingencia y acciones inmediatas
Con la confirmación oficial, se activó el plan de contingencia a nivel provincial y nacional. Las principales acciones incluyen:
- Intensificación del monitoreo en la zona para detectar de forma temprana cualquier síntoma compatible.
- Inmovilización de material vegetal que pudiera dispersar distintos estadios del insecto.
- Trabajo articulado entre el Senasa, el gobierno provincial, los municipios y la Administración de Parques Nacionales (APN).
- Capacitaciones a la comunidad para reconocer el insecto y sus síntomas.
Gualeguaychú ya había tomado medidas preventivas
La detección en Colonia Elía, a corta distancia de la ciudad de Gualeguaychú, coincidió con un plan preventivo que el municipio de esa ciudad viene implementando desde mediados de junio. Las acciones contemplan la protección de 64 palmeras ubicadas en el corredor de las avenidas Rocamora y Primera Junta.
El protocolo incluye un trabajo en tres etapas:
- Aplicación de insecticida sistémico mediante la perforación de los troncos e inyección del producto.
- Fumigación de las copas de las palmeras.
- Colocación de sensores sísmicos que, mediante algoritmos de inteligencia artificial, captan la actividad larval interna y descartan interferencias externas.
Estas tareas fueron encomendadas a la firma Palmera Sana, de Colón, con la asesoría del especialista uruguayo Gerardo Grinvald.
Cómo identificar y qué hacer ante un caso sospechoso
El piculo rojo puede generar daños en palmeras de distintas especies, pero las palmeras canarias son las más susceptibles. Algunos síntomas visibles en el espacio público son:
- Marchitamiento de las hojas centrales.
- Asimetría en la copa.
- Exudados viscosos en el tronco.
- Presencia de restos de capullos.
Ante una sospecha, el Senasa recomienda no movilizar insectos, palmeras, restos vegetales ni otros materiales provenientes del lugar y notificar de inmediato al Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo) o a la oficina del organismo sanitario más próxima.
En Gualeguaychú, los canales de contacto habilitados son:
- Subsecretaría de Ambiente y Seguridad Alimentaria: 3446 420443
- Correo del Sistema de Áreas Naturales Protegidas: areasnaturalesprotegidasgchu@gmail.com
- Dirección de Espacios Verdes: 3446 679079
Desde la Secretaría de Ambiente y Agricultura provincial se remarca la importancia de la participación comunitaria: “La colaboración de los vecinos es clave para detectar y detener la expansión de esta plaga”.
Más información
El Senasa recuerda que la información completa sobre la plaga está disponible en su Geoportal y que se continuará trabajando en forma articulada con los organismos de la provincia y la región. La medida busca evitar un impacto similar al registrado en otras partes del mundo, donde el picudo rojo ha provocado la muerte de miles de palmeras en ambientes urbanos y rurales.