La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia especializada de las Naciones Unidas, emitió este jueves 3 de septiembre de 2026 un alerta global: el fenómeno climático de El Niño que se está desarrollando será de muy fuerte intensidad y se prolongará, como mínimo, hasta febrero de 2027. Se trata de uno de los eventos de este tipo más potentes registrados en las últimas décadas.
El anuncio, difundido por el organismo con sede en Ginebra, se basa en los últimos modelos climáticos y en las observaciones oceánicas y atmosféricas. Según la OMM, las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial ya muestran un calentamiento anómalo superior a los 2°C por encima del promedio histórico, un valor que encuadra al evento en la categoría de "muy fuerte".
¿Qué es El Niño y por qué importa?
El Niño es un fenómeno climático natural que se produce por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico tropical central y oriental. Este calentamiento altera los patrones de circulación atmosférica a escala global, provocando cambios en las lluvias, temperaturas y vientos en distintas regiones del planeta.
Sus efectos más conocidos incluyen:
- Inundaciones en la costa oeste de Sudamérica (Perú, Ecuador, Chile).
- Sequías en Australia, Indonesia, el norte de Brasil y partes de África.
- Inviernos más húmedos en el sur de Estados Unidos y el norte de México.
- Alteraciones en los monzones en Asia, con impacto en la agricultura.
En Argentina, El Niño suele asociarse a lluvias superiores a lo normal en la región pampeana y el Litoral, lo que puede beneficiar a la producción agrícola pero también aumentar el riesgo de inundaciones.
Un fenómeno de intensidad excepcional
La OMM destacó que la intensidad prevista para este evento es comparable a la de los grandes Niños de 1997-1998 y 2015-2016, ambos considerados los más fuertes del siglo pasado y del actual, respectivamente. En esos episodios, los impactos fueron devastadores: sequías extremas, incendios forestales, inundaciones y pérdidas económicas millonarias.
El secretario general de la OMM, Celeste Saulo, declaró en conferencia de prensa: "Estamos ante un fenómeno que puede superar los umbrales históricos. La comunidad científica coincide en que su intensidad será excepcional, y los gobiernos deben tomar medidas preventivas de manera urgente".
Según los datos oficiales, la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 (zona de monitoreo clave) alcanzó en agosto un valor de +2,3°C respecto al promedio, un registro que ya supera los picos de los eventos anteriores.
Impactos previstos y recomendaciones
La OMM advirtió que los efectos de este El Niño se sentirán con fuerza en:
- América del Sur: lluvias torrenciales en la costa pacífica, con riesgo de aludes e inundaciones; aumento de temperatura en la región andina.
- América Central y el Caribe: sequías prolongadas y mayor actividad ciclónica.
- África oriental: lluvias intensas que podrían provocar inundaciones y deslizamientos.
- Asia sudoriental y Oceanía: sequías severas, incendios y afectación a la producción de alimentos.
El organismo recomendó a los países fortalecer los sistemas de alerta temprana, revisar los planes de gestión de riesgos y coordinar acciones regionales para mitigar los efectos en la agricultura, la salud y la infraestructura.
En Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya había anticipado en su informe trimestral la probabilidad de un evento fuerte, y ahora se espera que las lluvias de primavera y verano sean superiores a las normales en gran parte del país, especialmente en el Litoral y la provincia de Buenos Aires.
Un llamado a la acción global
La OMM subrayó que, si bien El Niño es un fenómeno natural, el cambio climático puede amplificar sus efectos. El aumento de la temperatura global hace que las olas de calor y las sequías sean más extremas, y que las lluvias intensas sean más destructivas.
"No podemos evitar El Niño, pero sí podemos prepararnos mejor", afirmó Saulo. "La ciencia nos da la oportunidad de anticiparnos y salvar vidas. La cooperación internacional es clave en este momento"
El organismo continuará monitoreando la evolución del fenómeno y emitirá actualizaciones periódicas. Mientras tanto, los gobiernos de los países más vulnerables ya han comenzado a activar protocolos de emergencia.
Fuente: Le Monde