Imaginate esto: el partido arranca y vos, apenas pasan dos minutos, decidís que vas a correr solo hasta la meta. Suena a delirio, ¿no? Bueno, eso fue exactamente lo que hizo Mathieu van der Poel, la estrella del Alpecin-Premier Tech, en la etapa final del Tour de Luxemburgo.
El neerlandés, que es un animal de las competencias, se escapó en el kilómetro 2 y no miró atrás. No fue una escapada común; fue una sentencia. Durante más de 4 horas, Van der Poel fue el dueño y señor de la ruta, llegando a sacarles más de seis minutos al resto del pelotón. ¡Una diferencia abismal que dejó a los competidores pedaleando en el aire!
📌 El dato que asusta
Esta es la escapada solitaria victoriosa más larga de la temporada. Para que te des una idea, dejó muy atrás los 79 km que se había mandado Tadej Pogacar en las Strade Bianche. Van der Poel se clavó 175 kilómetros solo.
Si bien la general la se llevó Davide Piganzoli (del Visma), Van der Poel ya había ganado la primera etapa y utilizó este Tour como un laboratorio de lujo. No buscaba el trofeo general, buscaba ritmo, resistencia y, sobre todo, mandar un mensaje claro al mundo del ciclismo.
Ahora, el objetivo es otro: el Campeonato Mundial en Montreal. Si el neerlandés llega con estas piernas, va a ser un problema serio para cualquiera que se cruce en su camino. Van der Poel no solo corre, juega con los rivales y hoy, en Luxemburgo, les dio una clase magistral de cómo se domina una carretera.
Fuente: Sports.fr
🤔 ¿Qué opinás vos?
¿Estamos ante el mejor estado de forma de Van der Poel para el Mundial o fue una jugada arriesgada que lo pudo dejar vacío? ¡Te leemos!