El Día del Niño dejó un sabor agridulce en el comercio argentino. Según CAME, las ventas cayeron 2,5% interanual a nivel nacional, mientras que en Rosario las jugueterías calculan una baja del 10%. El ticket promedio rondó los $45.000 y los consumidores priorizaron promociones y cuotas.

Un balance negativo para el comercio

El Día del Niño de 2026 no logró revertir la tendencia de estancamiento del consumo. Según un relevamiento de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas cayeron 2,5% interanual a precios constantes, a pesar de los esfuerzos comerciales con descuentos agresivos y cuotas. El gasto medio por operación se ubicó en $45.892, lo que representa una suba real del 0,8% respecto al año anterior.

En Rosario, la Cámara del Juguete estima una caída de alrededor del 10% en las ventas en comparación con 2025. Diego Cuenca, presidente de la entidad, señaló que “las ventas no fueron buenas” y que la baja se atribuye al parate del consumo y a cambios culturales como la menor natalidad, el avance de las pantallas y la competencia de la venta online y los productos importados.

Ticket promedio y comportamiento del consumidor

En La Plata, un relevamiento de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios indicó que el ticket promedio fue de $45.000, con un consumidor “más atento a los precios y a las condiciones de compra”. Los compradores compararon alternativas, buscaron gastar menos y en algunos casos desistieron de la opción elegida inicialmente para llevar un producto más económico.

Según CAME, el 81,2% de los comercios adhirió a acciones promocionales, destacándose la financiación con tarjeta (55,3%) y los descuentos en efectivo (46,2%). Sin embargo, la demanda respondió de manera selectiva y postergada, con tickets de menor escala.

Análisis sectorial: jugueterías, las más afectadas

El relevamiento de CAME mostró caídas en todos los rubros relevados:

  • Juguetería: -4,8% (ticket promedio $45.038)
  • Indumentaria: -4,1% (ticket $42.344)
  • Calzado y marroquinería: -3,1% (ticket $50.680)
  • Librería: -1,8% (ticket $38.279)
  • Equipos de audio, video, celulares y accesorios: -1% (ticket $51.136)

En Rosario, el ticket promedio en jugueterías fue de $40.000, aunque en los shoppings pudo ser algo superior. La ubicación del comercio tuvo incidencia directa: los locales barriales sufrieron más, mientras que los del centro y los de grandes centros comerciales tuvieron mejor desempeño.

Factores que explican la caída

Los comerciantes coinciden en que la situación económica es el principal condicionante, pero también hay cambios estructurales. Miguel Rucco, referente de la calle San Luis en Rosario, afirmó: “El regalo es un presente. El Día del Niño sufre los cambios de costumbre. Ticket bajo, familias con menos niños, menos natalidad, la tecnología, la economía”.

Además, la competencia se amplió: bazares, casas de importación, grandes superficies y plataformas online participan cada vez más. Según Cuenca, aproximadamente el 70% de los juguetes comercializados son importados, mientras que el 30% restante es de producción nacional.

Expectativas vs. realidad

El relevamiento de CAME mostró que solo el 14,7% de los comercios logró un balance favorable respecto a lo esperado, mientras que el 41,7% estuvo por debajo de sus estimaciones. El 36% indicó que la fecha sumó movimiento pero no alteró el panorama general, y apenas el 9,1% consideró que la celebración fue clave para dinamizar el mes.

En La Plata, los comerciantes expresaron que “siempre se espera más”, aunque reconocieron que las promociones y las formas de pago fueron herramientas importantes para acompañar una demanda más selectiva.

Un futuro desafiante para las jugueterías

Los comerciantes remarcan que las jugueterías tradicionales aún pueden diferenciarse con asesoramiento, atención personalizada y facilidades de cambio. Sin embargo, el balance del Día del Niño enciende una alerta: menos ventas, tickets contenidos y una competencia que se amplió mucho más allá de las jugueterías, en un mercado que enfrenta cambios demográficos y culturales de largo plazo.

Fuentes: La Capital | CAME | El Día