En el marco del FIEL Premium Meeting, realizado este miércoles 19 de agosto de 2026 en formato virtual, el titular del BCRA, Santiago Bausili, expuso su visión sobre el rumbo de la economía argentina y dejó definiciones clave para los mercados y la ciudadanía.
Inflación: optimismo con cautela
Bausili aseguró que las mediciones de alta frecuencia de las primeras dos semanas de agosto son “auspiciosas” y que probablemente el dato de inflación del mes se ubique por debajo del 1,9% registrado en junio. Cabe recordar que el INDEC informó que la inflación de julio fue del 2,1%, impulsada por factores estacionales como las vacaciones de invierno.
“Seguimos viendo una reducción de la inflación, los analistas que están publicando mediciones de alta frecuencia para agosto son bastante auspiciosos, pareciera que vamos a tener una tasa menor a la de julio, que tuvo factores transitorios, pero también probablemente menor a la de junio”, sostuvo.
Las consultoras privadas coinciden con este pronóstico: Analytica proyecta un 1,8% para agosto, LCG estima una desaceleración en alimentos y bebidas (con una baja de 0,3% en la segunda semana), y EconViews calcula un 1,9% general. El último REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) del BCRA también ubica la mediana en 1,8%.
En cuanto a las perspectivas anuales, Bausili señaló que las expectativas del mercado se mantienen ancladas: inflación de alrededor del 30% para 2026 y del 20% para 2027. Además, destacó que la inflación núcleo ya se encuentra en niveles comparables a los de 2017.
Política monetaria: sin espacio para la expansión
El presidente del BCRA fue contundente al afirmar que “no hay que esperar que el Banco Central incentive un aumento de la actividad económica a través de la política monetaria”. Por el contrario, ratificó que la entidad mantendrá un “sesgo contractivo” hasta que la inflación converja con los niveles internacionales.
Esta postura implica que no habrá una inyección de pesos para reactivar la economía, a pesar de que Bausili reconoció que el crecimiento es “relativamente moderado”. De hecho, la proyección oficial de crecimiento para 2026 es de alrededor del 2%, muy por debajo del 3,5% pautado en el Presupuesto.
El funcionario justificó la estrategia en la necesidad de mantener el dólar bajo control y consolidar la desinflación. En las últimas semanas, la liquidez del sistema se volvió escasa, lo que empujó las tasas de interés de corto plazo al alza: la caución a un día llegó a operar cerca del 30%.
Créditos en dólares: flexibilidad con prudencia
Bausili también se refirió a la reciente Comunicación “A” 8467 del BCRA, que habilita a los bancos a prestar en dólares a empresas no exportadoras hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera.
El presidente del Central fue cauto: “¿Qué es lo que anticipamos? ¿Qué va a haber un boom de créditos en dólares para no exportadores? No, para nada”. No obstante, destacó que la medida puede beneficiar a sectores como desarrollos inmobiliarios y a pymes con ingresos en el exterior.
También remarcó que se tomaron recaudos para evitar el descalce de monedas que derivó en la crisis de 2002: los bancos deberán analizar el flujo de fondos de los deudores y aplicar un factor de capital adicional del 1,25 para grandes exposiciones.
Reservas y dólar: compras que se desaceleran
En el frente cambiario, Bausili ratificó que el BCRA no tiene planes de abandonar su programa de compra de reservas, aunque admitió que el ritmo se desaceleró: en lo que va de agosto, el promedio diario es de unos US$ 31 millones, frente a los US$ 103 millones de julio. Las compras acumuladas en 2026 superan los US$ 13.000 millones.
El dólar mayorista cerró este miércoles en $ 1.497,50, apenas por debajo del techo psicológico de $ 1.500, mientras que el oficial en Banco Nación se mantuvo en $ 1.515 para la venta. El riesgo país escaló a 512 puntos básicos, el nivel más alto desde fines de mayo.
Actividad: moderada pero con bases más sólidas
Bausili admitió que la economía crece “relativamente moderado”, pero defendió la calidad del crecimiento actual: “Estamos viendo un proceso de expansión económica liderado por el sector exportador, en un marco de equilibrio fiscal y monetario, lo cual lo hace más sustentable”.
El titular del BCRA también destacó que, a diferencia de las expectativas de hace un año, Argentina tendrá superávit de cuenta corriente en 2026, lo que contribuye a anclar las expectativas cambiarias.
En cuanto a las tasas, afirmó que la prioridad es mantenerlas estables y que la demanda de dinero se irá recuperando a medida que mejore la actividad y el crédito.
El contexto internacional
Bausili señaló que el escenario global presenta desafíos: una menor actividad de los socios comerciales podría afectar las exportaciones, mientras que el encarecimiento de la energía (el petróleo Brent superó los US$ 91) podría generar presiones inflacionarias importadas. Sin embargo, sostuvo que la economía argentina está mejor preparada que en otros momentos para absorber estos shocks.
En resumen, el mensaje de Bausili refuerza la línea oficial: el ajuste continúa, la desinflación es gradual y no habrá estímulos monetarios. La apuesta es que el crecimiento se sostenga por el sector privado y las reformas estructurales, con la paciencia como principal requisito.
Fuentes: Infobae, Ámbito Financiero, La Nación, La Voz del Interior