El dólar mayorista cierra la semana al filo de los $1.500
El dólar mayorista subió $2 este viernes 21 de agosto y cerró en $1.499, recuperando en la semana toda la caída de la semana previa. De esta forma, se mantuvo cerca de un 25% por debajo del techo de la banda cambiaria, mientras que en la semana acumuló un alza de $11,50 (+0,8%).
Según operadores del mercado, el techo virtual en $1.500 se defendió en varias de las últimas jornadas con venta de contratos de dólar futuro. El tipo de cambio minorista, por su parte, cerró estable en $1.515 en el Banco Nación, apenas $5 (+0,3%) por encima del viernes pasado.
Los paralelos: MEP, CCL y blue
Entre los paralelos, el MEP trepó $5,80 hasta los $1.530,08, el CCL subió $7,09 para ubicarse en los $1.589,93, y el blue se mantuvo en $1.550. En la semana, las subas fueron de entre 0,3% y 1%.
El foco también estuvo puesto sobre las tasas cortas, que en esta jornada operaron en torno al 23% TNA, lo cual da signos de mayor relajamiento en la liquidez del sistema, luego de un comienzo de semana que había mostrado rendimientos más próximos al 30%.
La estrategia oficial: tres objetivos simultáneos
El equipo económico, liderado por Luis Caputo y Santiago Bausili, busca sostener tres objetivos en simultáneo: evitar una aceleración del tipo de cambio, administrar las tasas de interés en pesos y continuar acumulando reservas. Esta estrategia, sin embargo, está generando críticas de economistas y operadores que advierten sobre el alto costo de la estabilidad cambiaria.
La intervención del BCRA en futuros
El Banco Central intervino con fuerza en el mercado de futuros del dólar en las últimas jornadas. Este miércoles se registraron operaciones por 1,4 millones de contratos en el Matba Rofex, con un interés abierto que aumentó en 130.000 contratos, un volumen inusualmente alto. Traducido a plata, son u$s130 millones en una sola jornada.
A fin de julio, la posición corta del BCRA en futuros se ubicaba en apenas u$s485 millones, una baja marginal de u$s7 millones frente al mes previo. El nivel contrasta con el máximo de u$s6.800 millones alcanzado a fines de septiembre pasado. Según Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazabal y Cía., el BCRA conserva margen para actuar: su límite máximo para mantener una posición corta en futuros es de u$s9.000 millones.
Reservas: el BCRA concretó la mayor compra del mes
El Banco Central aceleró ayer el ritmo de compras de divisas y terminó la rueda con un saldo positivo de u$s89 millones, el más alto del mes. Con este resultado, las compras de agosto ascendieron a u$s443 millones, mientras que el saldo acumulado durante 2026 llegó a u$s13.770 millones.
Aun así, el ritmo mensual continúa por debajo del observado durante los meses anteriores: el promedio diario de agosto se ubica en torno a u$s34 millones, frente a u$s103 millones en julio, u$s68 millones en junio y u$s137 millones en mayo.
El canje de bonos dólar linked: baja adhesión
Uno de los focos de tensión es el vencimiento de bonos dólar linked por un valor equivalente a u$s3.968 millones la semana próxima. El Tesoro ofreció un canje, pero la adhesión fue floja: apenas el 34% del volumen. En consecuencia, el Tesoro deberá pagar u ofrecer otros bonos por un valor equivalente a u$s2.614 millones.
La baja adhesión al canje se explica, en parte, por la intervención del BCRA para frenar el dólar en los días previos a la fijación del tipo de cambio que se reconocerá a los inversores. Cuanto más alta esté la cotización del dólar mayorista, mayor será la ganancia de los bonistas, por lo que estos buscan empujar la cotización al alza, mientras el Central intenta contenerla.
El costo de la calma cambiaria
Las críticas de los economistas apuntan a que la suba de tasas es una consecuencia de querer fijar el tipo de cambio. Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, sostiene que “la tasa ajusta en consecuencia, porque no se pueden fijar las dos (tasa y tipo de cambio) a la no tan larga”. Por su parte, Nau Bernues, de la firma CFA, cree que la situación se mantendrá hasta que el BCRA vuelva a comprar dólares en cantidad y vuelque pesos al mercado.
La inquietud volvió al mercado, y si bien no hay una expectativa devaluatoria de corto plazo, sí hay una certeza generalizada de que esa tranquilidad cambiaria costará cada vez más cara.