La crisis inmobiliaria en España escala a niveles críticos. El Banco de España advierte que la falta de suelo, la escasez de mano de obra y los cuellos de botella eléctricos dispararán la falta de hogares, empujando los precios al alza en los próximos años.

El escenario inmobiliario español se encamina hacia una tormenta perfecta. Según el último informe del Banco de España, encabezado por José Luis Escrivá, el país enfrentará un déficit de un millón de viviendas para el año 2028.

Esta proyección no es casual. La entidad señala que la inversión residencial no logra despegar debido a una combinación de factores estructurales que frenan la construcción de nuevos hogares.

Indicador Previsión / Valor
Crecimiento del PIB (este año) 2,6%
Inflación proyectada (hasta 2028) ~4%
Aumento de precios pisos (2026) 12%
Incremento general previsto 6%

¿Por qué no se construye lo suficiente? David López Salido, director general de Economía, subrayó que la inversión residencial se ha moderado por causas concretas que afectan la cadena de producción:

  • Escasez de mano de obra cualificada en el sector.
  • Falta de suelo finalista y lentitud en los desarrollos urbanísticos.
  • Aceleración de los costes de producción.
  • Menor ritmo en la ejecución de los visados y tasa de finalización de obras.

Un dato alarmante surge de BBVA Research, que advierte que la construcción de vivienda ya se está retrasando en al menos 12 provincias debido a la incapacidad de la red eléctrica para soportar nuevas conexiones.

Ante este panorama, el Banco de España analizará los decretos del Gobierno destinados a combatir la crisis habitacional, enfocándose especialmente en las medidas para el mercado del alquiler y los esquemas de financiación pública.


Fuente: Banco de España