En un clima de máxima tensión interna, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, rompió el silencio sobre su vínculo con Pedro Sánchez. Entre elogios a su propia militancia y críticas directas al liderazgo del Gobierno, el mandatario regional dejó claro que la distancia entre ambos es insalvable.

Lo que debía ser un acto protocolar en Cuenca para la presentación del Plan de Formación ante emergencias de Protección Civil terminó convirtiéndose en el escenario de una confesión política explosiva. Emiliano García-Page no se guardó nada y admitió que las relaciones con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, son "muy malas".

La frase del día: "Soy más del Partido Socialista que algunos que lo dirigen", sentenció García-Page, marcando una línea divisoria clara entre su identidad partidaria y la gestión actual de la cúpula del PSOE.

El malestar del presidente castellano-manchego no es nuevo, pero ahora tiene nombres y fechas. García-Page denunció que durante años diversos ministros aterrizaron en su región sin siquiera avisarle, un desplante que considera inaceptable. Sin embargo, el punto de quiebre fue la visita de Sánchez a Noblejas (Toledo) el pasado 25 de septiembre, hecho que, según sus palabras, dejó "bastante clara la distancia" que el mandatario nacional quiere mantener con él.

Ante las especulaciones sobre si hará campaña activa por el presidente del Gobierno, García-Page fue tajante. Calificó de "ofensivo a su inteligencia" que se sugiera que podría pedir votos para Vox o el Partido Popular, aunque aclaró que su apoyo no será un cheque en blanco.

Su agenda prioritaria se centrará exclusivamente en los ejes críticos de su región:

  • Gestión y acceso al agua.
  • Defensa de la sanidad y educación públicas.
  • Fortalecimiento de los servicios sociales.

Finalmente, sobre el panorama electoral, el mandatario fue pragmático pero pesimista respecto al ánimo social. Auguró que en Castilla-La Mancha el riesgo es mínimo —estimando la posible pérdida de un solo diputado—, aunque lamentó que el electorado actual vote más "en contra de algo" que a favor de un proyecto político concreto.


Fuente: encastillalamancha.es