La economía de Ceuta sufre un golpe devastador tras la entrada masiva de buques marroquíes. Con una caída drástica de ingresos y cientos de empleos perdidos, el sector comercial y turístico se encuentra al borde del colapso mientras los autónomos sobreviven utilizando sus ahorros personales.

El impacto económico en Ceuta ha alcanzado niveles críticos. Según datos revelados en el IV Foro Económico Español en Ceuta, la ciudad enfrenta una sangría financiera sin precedentes debido a la crisis generada por la entrada masiva de buques procedentes de Marruecos.

Cifra alarmante: Las pérdidas económicas ya ascienden a 67 millones de euros, lo que representa el 4% del PIB de la ciudad.

El sector más castigado ha sido el de agosto y septiembre, donde se registró una caída estrepitosa de la actividad comercial y turística. A continuación, el detalle del impacto financiero:

Indicador Impacto / Valor
Pérdidas totales 67 millones €
Impacto en el PIB 4%
Caída de ingresos (Ago-Sep) -50%
Empleos destruidos +160 puestos

La crisis no solo se refleja en los números macroeconómicos, sino en la realidad diaria de los emprendedores. Karim Bulaix, presidente de la Cámara de Comercio de Ceuta, advirtió que las microempresas —con una media de apenas 1,5 trabajadores— se han visto obligadas a financiar sus negocios con ahorros personales para no cerrar.

Por su parte, Lorenzo Amor, presidente de la ATA, lanzó una dura crítica hacia las ayudas estatales, calificándolas de "limosna" y denunciando la falta de apoyo de la Delegación del Gobierno para impulsar la campaña navideña, contrastando la situación con el dinamismo de ciudades como Madrid.

Las urgencias planteadas por el sector público y empresarial incluyen:

  • Finalización de los expedientes de retorno.
  • Inicio inmediato de obras de protección fronteriza.
  • Desregulación del suelo y mejora de la seguridad.
  • Generación de un clima de certidumbre para evitar que la situación se repita.

Kissy Chandiramani, vicepresidenta segunda de la Ciudad, reconoció la dificultad de recuperar la confianza empresarial en un contexto donde Arantxa Campos, presidenta de la CECE, admitió que no existe garantía de que estos eventos no vuelvan a ocurrir.


Fuente: EL ESPAÑOL