Un regreso emotivo a la televisión
El sábado 8 de agosto de 2026, la actriz y cantante Natalia Oreiro regresó a la mesa de Mirtha Legrand en su programa La Noche de Mirtha por eltrece. La visita se dio en el marco de la promoción de su nueva película, Yo, Narciso, que estrena el próximo 13 de agosto de 2026 junto a Adrián Suar. Sin embargo, uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando habló con orgullo de su hijo, Merlín Atahualpa.
Las múltiples pasiones de Atahualpa
La diva Moria Casán, quien también estaba en la mesa, le consultó si el joven había seguido los pasos artísticos de sus padres. Oreiro explicó que su hijo de 14 años tiene una personalidad muy definida y variados intereses. Aunque la música es importante, sus hobbies van mucho más allá: toca la trompeta en la orquesta de su escuela y formó una banda con sus compañeros.
Un adolescente hábil y creativo
Lejos de limitarse al arte, Merlín Atahualpa disfruta de las manualidades y la técnica. Natalia enumeró con admiración que le encanta la mecánica de autos, la carpintería, hacer origamis y navegar. Además, practica vela y sorprendió a los comensales al afirmar que sabe cambiar y reparar lo que sea necesario en la casa.
Una crianza lejos de las pantallas
Oreiro también reflexionó sobre la firme decisión que tomó junto a Ricardo Mollo respecto a la crianza de su hijo. Desde su nacimiento, optaron por mantenerlo lejos de la exposición mediática. En el pasado, la actriz había contado que decidió postergar el uso del celular en la adolescencia de Atahualpa para que pudiera descubrir otros intereses antes de sumergirse en la tecnología. Su filosofía no es prohibir, sino acompañar y dar herramientas.
Sobre el final de la charla, Natalia no dudó en sintetizar el impacto de la maternidad en su vida: Como te cambia la vida cuando sos madre, resumió con una sonrisa, demostrando que sus prioridades están puestas en ver crecer a su hijo en un entorno saludable y creativo.