La modelo rompió el silencio tras las polémicas declaraciones de su exmarido, quien aseguró que el título de "esposa" le quedaba grande. Con contundencia pero sin entrar en guerra mediática, Bargiela defendió su lugar en la relación y recordó el difícil momento que atravesó durante la separación.

La respuesta de Eva Bargiela

Eva Bargiela rompió el silencio y respondió con contundencia a las declaraciones de Facundo Moyano, quien en una entrevista en A la Barbarossa (Telefe) había dicho que el mote de "esposa" le quedaba grande a la modelo. La respuesta llegó en un móvil con Sálvese Quien Pueda (América TV), donde la influencer dejó clara su postura sin entrar en una guerra mediática.

Cuando la cronista le adelantó que Moyano la había nombrado en sus entrevistas, Bargiela reaccionó con sorpresa genuina: "Ah, no, no". Al escuchar el textual, procesó la información en vivo y respondió: "Mirá, yo sé que él está pasando un mal momento y no es mi estilo hacer leña del árbol caído. Yo para limpiarme a mí no necesito tirarle tierra a nadie".

"Siempre fui muy buena pareja"

La modelo defendió su lugar en la relación: "En todas mis relaciones siempre fui muy buena pareja. Obviamente que habré tenido mis errores, como todos, pero siempre traté de ser la mejor compañera posible. No sé si del otro lado pueden decir lo mismo". Y cerró ese tramo con una aclaración: "No me interesa hablar del tema y te juro esta declaración no la había ni escuchado. O sea, me sorprendiste".

La versión de Yanina Latorre

El siguiente punto fue más delicado. La cronista le transmitió lo que Yanina Latorre había dicho el día anterior en SQP: que Moyano la habría dejado "sin un peso" cuando se separaron. Bargiela acusó la incomodidad de inmediato: "Me resulta incómodo hablar de este tema. La gente cree que se sabe todo lo que pasó en esa relación y la verdad es que no se sabe ni el uno por ciento". Y fue precisa sobre dónde había ventilado esa historia: "Todo lo que tuve que hablar lo hablé o en terapia o con mi abogada y lo presenté en la justicia".

El pacto secreto y las amenazas

Según reveló Yanina Latorre en SQP, la separación entre Moyano y Bargiela estuvo marcada por las amenazas, el miedo y un arreglo económico confidencial. La panelista aseguró que la intención inicial del dirigente fue "dejarla sin un mango", pero Bargiela, asesorada por Ana Rosenfeld, comenzó a recopilar pruebas que lo incriminaban patrimonialmente.

"Si vos me llegás a nombrar, llegás a hablar de mí en una nota, vas a la televisión, hablás de la separación o me criticás, yo te acabo y nunca más vas a laburar"

Estas habrían sido las palabras con las que Moyano intentó amedrentarla, según el relato de Latorre. El hostigamiento obligó a que Rosenfeld tomara las riendas del asunto, presentando ante los abogados del dirigente todas las pruebas recopiladas sobre el origen del dinero y la disparidad entre sus ingresos declarados y su nivel de vida. "Ahí cesaron las hostilidades", confirmó la panelista.

Uno de los datos más llamativos del modus operandi de la pareja involucraba los viajes de Bargiela al exterior. Latorre detalló que el dirigente mandaba a su entonces esposa a Estados Unidos con dinero en efectivo para comprarle indumentaria de lujo: "Ella iba a Prada y le compraba los trajes para que la gente no lo vea ni lo filme comprando, y ella se los traía a Argentina para que el sindicalista fuera con eso".

"La pasé muy mal"

Ante la insistencia sobre si Yanina podía tener razón, Bargiela sonrió antes de responder: "Yanina sabe muchas cosas, pero prefiero, te juro, no tocar el tema". Lo que sí admitió, sin rodeos, fue el peso de ese período: "La pasé muy mal. Eso estuvo a la vista en su momento, no es que estoy contando una novedad".

Lo que siguió fue el argumento que atravesó toda su intervención: la distancia que siente entre lo que le ocurre a Moyano y su propia vida. "Entiendo que uno cuando está en un mal momento a veces habla desde el enojo, desde el rencor, pero no tiene que ver conmigo nada de lo que le esté pasando a él. Tiene que ver conmigo y no tengo por qué recibir tampoco efectos secundarios de las elecciones que tienen en su vida los demás", dijo.

La mención a las adicciones que habían trascendido en los medios en torno a Moyano le generó una reacción física visible: "Me resulta muy incómodo a veces verme que están hablando de cosas horribles en la tele que no tienen nada que ver conmigo ni con mi estilo de vida, porque yo no tengo esas cosas en mi vida, y que aparezca una foto mía, que aparezca mi estado anímico".

El llamado de su padre

El cierre llegó con una imagen que resumió todo: la de su padre al teléfono. "Hasta mi papá me llamó y me dice: 'Me pone remal que aparezca una foto tuya o que te nombren a vos en algo que sinceramente no tiene que ver'", contó Bargiela.

La modelo también recordó el difícil momento que atravesó durante aquella separación: "Gracias a Dios, la vida me puso en mi camino", expresó, dejando en claro que logró salir adelante.

El contexto: la polémica frase de Moyano

Todo comenzó cuando Facundo Moyano, en una entrevista en A la Barbarossa (Telefe), se refirió a sus exparejas y lanzó: "Las mujeres con las que estuve, incluida mi ex esposa, que esposa le queda grande... todas cuando estaban conmigo eran gatos porque yo les pagaba, porque las tenía de cartel". La frase generó un fuerte revuelo y no tardó en llegar a oídos de Bargiela.

El dirigente había sido invitado al programa para hablar sobre el escándalo que protagonizó con Candela Arizaga, quien el 4 de agosto corrió semidesnuda por la avenida Libertador y Moyano quedó detenido por unas horas. En medio de la charla, el exdiputado también dijo: "Lo que más me molestó es que no crean que yo pueda estar en una relación sin pagarle. Está mal, lo digo en serio".

Además, según informó el periodista Pampa Mónaco en La Mañana con Moria, la Fiscalía de Género de la Ciudad rechazó el pedido de la defensa de Moyano para levantar la perimetral que pesa sobre él, por lo que deberá mantener una distancia de 300 metros respecto de Arizaga mientras continúa la investigación.