04/08/2026 22:46 - Internacionales
Reino Unido prioriza el empleo juvenil sobre metas ecológicas en contratos del Estado
El gobierno del Reino Unido ha anunciado un cambio radical en la forma en que adjudica sus contratos públicos, priorizando la creación de empleo juvenil por encima de las metas ambientales y de sostenibilidad. Según informó The Guardian, la primera secretaria de Estado, Louise Haigh, confirmó que los 90.000 millones de libras esterlinas (GBP) que el Estado gasta anualmente en contratos ahora se orientarán a generar oportunidades laborales reales.
Para entender la magnitud de esta decisión, es clave comprender el concepto NEET, un acrónimo en inglés para aquellos jóvenes que no estudian, no trabajan ni reciben capacitación (Not in Education, Employment, or Training). Un informe encargado por el gobierno en mayo de 2026, elaborado por el exministro Alan Milburn, pintó un panorama preocupante: 1 millón de jóvenes en el Reino Unido se encuentran en esta situación, lo que equivale a 1 de cada 8 personas de entre 16 y 24 años.
El informe de Milburn, publicado el 28 de mayo de 2026, advirtió sobre una 'generación perdida' con un costo acumulado estimado en 125.000 millones de libras. Lejos de ser un problema de pereza o desinterés, el documento señala que se trata de problemas estructurales: desigualdad, problemas de salud (especialmente salud mental), un sistema de bienestar que no acompaña y un mercado laboral cada vez más automatizado y excluyente. De hecho, el 60% de los jóvenes NEET nunca han tenido un empleo formal.
Las nuevas reglas aumentarán la ponderación del valor social en los contratos públicos del 10% al 20%, pero evaluando específicamente si las empresas crean empleos locales que paguen por encima del salario mínimo, ofrezcan capacitación o cubran carencias de habilidades regionales.
Sin embargo, la decisión de reemplazar los objetivos ecológicos por los de empleo no ha estado exenta de críticas. Grupos ambientales han expresado su preocupación por esta dicotomía. Ami McCarthy, jefa de política de Greenpeace UK, señaló que proteger el medio ambiente y ayudar a los jóvenes no deberían ser mutuamente excluyentes. Por su parte, Rosie Downes de Friends of the Earth enfatizó que las comunidades ya están sufriendo las consecuencias de la inacción climática.
A pesar de las críticas, el gobierno británico mantiene una postura optimista, asegurando que cada libra de los contribuyentes debe traducirse en un beneficio directo para las comunidades locales, brindando a la juventud las herramientas y el optimismo necesarios para construir un futuro próspero y estable.
Alfredo S. Quiroga