Pentágono exige a empresas de defensa acelerar la producción de armamento
El Departamento de Defensa de Estados Unidos está intensificando sus esfuerzos para que la industria bélica aumente la producción de armamento y repone un arsenal que ha disminuido drásticamente debido a la guerra contra Irán, iniciada el 28 de febrero de 2026. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, comunicó que el departamento busca proporcionar las armas que los combatientes necesitan al ritmo que exige la amenaza.
La advertencia de Feinberg y el plazo de 21 días
El subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, envió un memorando a los líderes de la industria el miércoles, otorgándoles un plazo máximo de 21 días para presentar planes que permitan acelerar drásticamente los calendarios de entrega y aumentar la producción de capacidades cruciales. En el documento, Feinberg enfatizó que los ciclos de desarrollo de años no son aceptables y que es necesario ampliar la capacidad de producción de manera inmediata.
El impacto del conflicto en el arsenal estadounidense
Según un análisis del Center for Strategic and International Studies (CSIS), el consumo de municiones en el primer mes de la guerra con Irán fue alarmante:
- Se lanzaron más de 850 misiles de crucero Tomahawk.
- Se utilizaron más de 1.000 interceptores Patriot y THAAD.
- Se dispararon más de 1.300 misiles balísticos tácticos del Ejército.
Como resultado, las reservas de interceptores Patriot cayeron de 2.200 antes del conflicto a menos de 827. Los interceptores THAAD disminuyeron de 452 a menos de 278.
La frustración de Trump y la parálisis del Congreso
El presidente Donald Trump ha expresado su frustración por los informes sobre la escasez de municiones. En su red social Truth Social, afirmó que Washington posee cantidades masivas de armamento y amenazó con penas de cárcel a quienes filtraron la información. A pesar de sus declaraciones, el proceso de reabastecimiento se ve obstaculizado por la política interna: un proyecto de ley de gasto en defensa de 1,15 billones de dólares se encuentra estancado en el Congreso debido a la oposición demócrata a los aumentos masivos del gento del Pentágono.
Para destrabar la situación, el Pentágono ha realizado esfuerzos firmes en los últimos meses, anunciando acuerdos marco con grandes contratistas y startups tecnológicas. Destaca un contrato adjudicado a Lockheed Martin por un valor de hasta 58.600 millones de dólares para triplicar la producción de misiles PAC-3 para 2030. También se han convocado a empresas como Northrop Grumman, Boeing, Anduril y Palantir a reuniones en la Casa Blanca para presionar a los legisladores.