El presidente de EE.UU., Donald Trump, reconoció en su red social Truth Social que el contratista se apresuró para cumplir con la fecha límite del 4 de julio en el estanque del Monumento a Lincoln. Sin embargo, mantiene que un exdeportista olímpico causó daños. La fiscalía desestimó los cargos por falta de pruebas.

Renovación del Estanque de Lincoln: Apuros, Millones y Polémica

Fuente original: The Guardian

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió el domingo 9 de agosto de 2026 a través de su plataforma Truth Social que la reciente remodelación del emblemático estanque del Monumento a Lincoln en Washington D.C. fue apresurada. El mandatario reconoció que el contratista, Atlantic Industrial Coatings, "cortó algunas esquinas" para finalizar el proyecto de repintado a tiempo para la inauguración del 4 de julio, en el marco de las celebraciones del 250º aniversario del país.

Un proyecto millonario bajo la lupa

El estanque, conocido formalmente como Lincoln Memorial Reflecting Pool, es uno de los sitios más visitados de la capital estadounidense. Fue drenado y repintado de un llamativo color "azul bandera estadounidense" (American flag blue). Según informó The Guardian, la obra fue otorgada sin licitación pública, citando la urgencia del aniversario, y su costo escaló de una estimación inicial de menos de 2 millones de dólares a más de 16 millones de dólares. En su publicación, Trump mencionó un costo inicial de 14 millones de dólares.

Acusaciones de vandalismo y desencuentros judiciales

A pesar de admitir errores del contratista, Trump insistió en que gran parte de los daños fueron causados por vándalos. Culpó específicamente al excanoaísta olímpico David Hearn, citando el testimonio no identificado de un empleado del Servicio de Parques Nacionales (NPS) quien afirmó haberlo visto rompiendo el revestimiento.

Sin embargo, la fiscal de Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, desestimó en julio los cargos contra Hearn y otros acusados. La oficina de Pirro determinó que los daños provenían de una instalación defectuosa y apresurada, y no de sabotaje. Trump reaccionó indignado, afirmando a los periodistas que "discrepaba 100%" con su propia designada y que esta "se doblegó como un paraguas barato", sugiriendo que "se ahogó" en el caso.

El futuro del estanque

Mientras el secretario del Interior, Doug Burgum, respaldó las afirmaciones de vandalismo del presidente, la oficina de Pirro mantuvo su postura. Por su parte, los abogados de Hearn calificaron la narrativa de vandalismo como infundada y evalúan acciones legales futuras.

El estanque permanece vallado desde que se descubrieron los daños y las autoridades estiman que no reabrirá antes del 10 de septiembre de 2026. A pesar del revés, Trump se mostró optimista: "Estamos trabajando en el estanque y reabrirá pronto", concluyó en su mensaje, manteniendo viva la esperanza de ver el monumento restaurado en todo su esplendor.