Un tribunal penal de Damasco dictó este martes 11 de agosto de 2026 la primera sentencia pública contra el exdictador sirio Bachar al Asad, derrocado en diciembre de 2024 y refugiado en Rusia. Fue condenado a pena de muerte por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, junto a su hermano Maher y su primo Atef Najib, en un fallo que marca un hito tras más de cinco décadas de dominio de la familia Asad sobre Siria.

Una sentencia histórica en Damasco

El Cuarto Tribunal Penal de Damasco condenó este martes 11 de agosto de 2026 al exdictador sirio Bachar al Asad a la pena de muerte en rebeldía, en la primera sentencia pública contra el líder que gobernó Siria con puño de hierro durante más de dos décadas. El fallo fue dictado por el juez Fakhareddine al-Aryan y transmitido en directo por la televisión estatal siria.

El magistrado declaró que "Bachar al Asad utilizó organismos estatales para cometer crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad", y lo declaró culpable del "delito grave de asesinato premeditado e intencional de más de una persona y de niños, así como del delito grave de tortura y detención arbitraria". El expresidente no estuvo presente en la audiencia debido a que se encuentra fuera del país, refugiado en Moscú.

¿Qué son los crímenes de lesa humanidad?

Los crímenes de lesa humanidad son actos deliberados y generalizados cometidos de forma sistemática contra una población civil. Incluyen el asesinato, la tortura, la detención arbitraria, la desaparición forzada y la persecución por motivos políticos. A diferencia de los crímenes de guerra, que ocurren en el contexto de un conflicto armado, los crímenes de lesa humanidad pueden cometerse tanto en tiempos de guerra como de paz, y son considerados imprescriptibles según el derecho internacional.

En el caso de Asad, el tribunal lo acusó de ser el "máximo responsable de la toma de decisiones", quien movilizó a las instituciones estatales para cometer estos delitos durante los 14 años de conflicto que asolaron a Siria.

Los condenados: el círculo íntimo del régimen

La sentencia no solo alcanzó a Bachar al Asad. En total, el tribunal condenó a muerte a diez personas, entre ellas:

CondenadoCargo / RolPresencia en el juicio
Bachar al AsadExdictador de Siria (2000-2024)En rebeldía (exiliado en Rusia)
Maher al AsadComandante de la 4ª División Blindada del ejércitoEn rebeldía (exiliado en Rusia)
Atef NajibPrimo materno de Asad. Exjefe de Seguridad Política en Daraa (2011)Presente en la audiencia
Otras 6 personasFuncionarios y agentes del régimenEn rebeldía (prófugos)

Atef Najib, el único presente en la sesión, compareció ante el tribunal en medio de un fuerte operativo de seguridad, dentro de una jaula y vestido con uniforme de prisionero. Había sido sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en abril de 2011 y posteriormente detenido, convirtiéndose en uno de los funcionarios de más alto rango del antiguo régimen en ser llevado ante la Justicia.

Daraa: el detonante de la guerra civil

La condena contra Atef Najib está directamente vinculada al origen mismo de la guerra civil siria. En 2011, cuando Najib era jefe de la Rama de Seguridad Política en la provincia sureña de Daraa, más de una docena de adolescentes fueron detenidos y torturados tras pintar grafitis contra el gobierno en una pared escolar.

El juez al-Aryan declaró que las investigaciones y testimonios demostraron la participación de Najib en el interrogatorio de varios detenidos tras el inicio de las protestas, y que la rama de seguridad política que dirigía "asaltó la mezquita Omari en Daraa" junto con otras ramas de seguridad.

La represión violenta de estas manifestaciones derivó en una guerra civil que se extendió durante 14 años, dejó cerca de medio millón de muertos y provocó una de las crisis humanitarias más graves de las últimas décadas. El conflicto finalmente terminó con una ofensiva rebelde relámpago que provocó la caída del gobierno de Asad en diciembre de 2024.

El exilio en Rusia y el pedido de extradición

Tras el derrocamiento de su gobierno en diciembre de 2024, Bachar al Asad y su hermano Maher abandonaron Siria y huyeron a Rusia, donde recibieron asilo político. Desde entonces, los nuevos gobernantes sirios han solicitado a Moscú la entrega de los hermanos Asad para que respondan ante la Justicia por los crímenes atribuidos al antiguo régimen.

Maher al Asad había sido comandante de la 4ª División Blindada del ejército sirio, una unidad que activistas de la oposición acusaron de asesinatos, torturas, extorsión y narcotráfico. Según las denuncias, la división contaba con sus propios centros de detención y estuvo vinculada a distintas acciones represivas durante el conflicto.

El fin de cinco décadas de poder

La familia Asad gobernó Siria durante cinco décadas. Bachar heredó el poder de su padre, Hafez al Asad, quien tomó el control del país en 1970. Tras la muerte de Hafez en 2000, Bachar asumió la presidencia y mantuvo un régimen autoritario basado en el control militar, los servicios de inteligencia y la represión de cualquier disidencia.

La condena dictada este martes representa uno de los primeros pasos judiciales contra la antigua cúpula del régimen, después de más de una década de guerra y de la posterior caída del gobierno. Mientras el exdictador permanece en Moscú repensando su destino, millones de sirios que sufrieron las consecuencias de su régimen ven en este fallo un paso hacia la justicia y la reconciliation nacional.

Fuentes: Infobae (EFE), Ámbito, El País.