Una tragedia que golpea al corazón de Colombia
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 se ha convertido en la peor catástrofe natural del siglo en ese país. Con epicentro en San José del Palmar, Chocó, el sismo devastó ciudades enteras del centro y occidente colombiano, dejando un paisaje de escombros, dolor y desesperación.
Según el último informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), difundido este viernes 14 de agosto, el balance oficial es desolador: 287 muertos, 3.975 heridos y 378 desaparecidos. Las cifras, que no dejan de actualizarse, reflejan la magnitud de una tragedia que afectó a 15 departamentos y 437 municipios.
Cifras clave del terremoto
| Indicador | Cantidad |
|---|---|
| Fallecidos | 287 |
| Heridos | 3.975 |
| Desaparecidos | 378 |
| Familias afectadas | 56.448 |
| Personas afectadas | 135.179 |
| Viviendas destruidas | 13.077 |
| Viviendas averiadas | 79.108 |
| Edificios colapsados | 121 |
| Centros de salud dañados | 238 |
| Instituciones educativas afectadas | 2.486 |
La 'ventana de oro' se cierra, pero la esperanza persiste
El miércoles 13 de agosto a las 7:30 de la mañana se cumplieron las 72 horas posteriores al sismo, el plazo conocido como la 'ventana de oro' en el que las posibilidades de encontrar sobrevivientes bajo los escombros son mayores. Sin embargo, los equipos de rescate no cesan en su tarea y mantienen viva la esperanza.
En Cali, una de las ciudades más golpeadas, los organismos de socorro confirmaron que al menos tres personas siguen con vida bajo los escombros del edificio Vanessa, en el barrio Los Cámbulos, más de 100 horas después del terremoto. La operación de rescate, condicionada por el riesgo de colapso de una estructura vecina, mantiene en vilo a toda la ciudad.
La Personería de Cali pidió mantener despejada la zona mientras avanzan las maniobras. En esa ciudad, el saldo parcial es de 96 fallecidos, 1.224 heridos y 111 desaparecidos, con 88 personas rescatadas con vida. Un total de 45 edificaciones colapsaron totalmente y al menos otras 35 sufrieron colapso parcial.
Pereira, la ciudad devastada
En Pereira, la situación es igualmente crítica: 93 muertos, 259 heridos y 260 desaparecidos. Sesenta y seis edificaciones colapsadas dibujan un paisaje de concreto sobre suelo agrietado. La alcaldía local prohibió la circulación de vehículos particulares hasta el lunes para despejar las calles vitales y permitir el paso de ambulancias, personal de rescate y ayuda humanitaria.
El aeropuerto de Pereira permanece sin operación comercial regular: solo despegan y aterrizan vuelos oficiales, misiones médicas y de ayuda humanitaria. Las fisuras en la pista obligan a una prudencia extrema.
La ciudad lanzó además una plataforma web (sospereira.com) para que los damnificados realicen la solicitud de verificación de afectaciones en inmuebles, con puntos de atención presencial en las 19 comunas y 12 corregimientos del municipio.
Historias de dolor y esperanza
Entre las historias más conmovedoras, la de las trillizas Saavedra Caicedo en Cali estremece al país. Las tres hermanas, de 23 años, estaban juntas cuando ocurrió el terremoto. Solo una, Ana María, sobrevivió al derrumbe de su casa refugiándose bajo una sólida mesa de madera. Sus hermanas, Isabela y Sofía, murieron tras quedar atrapadas bajo una escalera. Sus padres, Jairo Hernán Saavedra (63) y Victoria Caicedo (61), también fallecieron: los rescatistas los encontraron abrazados en el dormitorio de su departamento.
En medio de la tragedia, también hay gestos de solidaridad que emocionan. Andrés Solomón, un músico caleño de 46 años, se instaló en el sector Capri, uno de los más afectados, y regala abrazos a quienes lo perdieron todo. 'Estamos atravesando un trauma colectivo y creo que la mejor manera de ayudar es regalando la energía que tengo', dijo a la agencia AFP.
La entrenadora Daiana Rojas, de 25 años, cambió sus rutinas por cascos, guantes y agua para colaborar como voluntaria junto a un edificio colapsado. 'Es inevitable no ser voluntario en una catástrofe de tu propia ciudad', contó, y describió el rescate de dos personas con vida como 'una felicidad enorme'.
Ayuda internacional sin precedentes
La respuesta internacional no se hizo esperar. El Banco Mundial anunció el desembolso de 200 millones de dólares en ayuda de emergencia y puso en marcha un estudio rápido para determinar el costo del terremoto. Emiratos Árabes Unidos donó 10 millones de dólares, mientras que Estados Unidos comprometió 15,5 millones de dólares.
México envió un segundo cargamento con 15 toneladas de alimentos e insumos médicos, sumando ya 38,5 toneladas de ayuda humanitaria. India despachó 20 toneladas de suministros, incluyendo medicamentos, equipos médicos y refugios temporales. Italia autorizó un paquete de ayuda por 4,5 millones de euros, y Noruega y Suecia destinarán conjuntamente 1,5 millones de dólares. España aportó 1 millón de euros y Chile envió 20 toneladas de ayuda. Ecuador desplegó un equipo de 35 rescatistas con cinco toneladas de equipamiento, y Bomberos de Los Ángeles llegó para colaborar en la búsqueda y evaluación de estructuras.
El presidente anuncia un 'Plan Marshall' para el Chocó
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, visitó este viernes Quibdó, la capital del Chocó, el departamento más pobre del país y epicentro del sismo, donde se registraron 13 muertos y más de 21.000 damnificados. Allí anunció un ambicioso proyecto: 'Quiero proponer un plan especial, un Plan Marshall para el Chocó', en referencia al programa estadounidense que reconstruyó Europa tras la Segunda Guerra Mundial.
'El Chocó ha sido abandonado a su suerte por el centralismo del poder en Bogotá, como si no existiera', declaró el mandatario, quien también decretó emergencia económica y creó el Fondo Milagro para la reconstrucción. En un mensaje difundido en sus redes sociales, De la Espriella destacó que 'por encima de cualquier ideología o postura política', los colombianos se levantan 'hombro a hombro bajo una sola bandera'.
Críticas y controversias
El expresidente Gustavo Petro apuntó contra el Gobierno por la gestión sanitaria tras el terremoto, acusándolo de ser 'cómplices de la muerte de gente pobre' por no utilizar un buque hospital fondeado en el puerto de Buenaventura. '¿Por qué buscan un hospital de campaña si hay un buque hospital fondeado y no lo están usando?', cuestionó en su cuenta de X.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, advirtió por su parte: 'El que haga política con la ayuda va al infierno, no tiene perdón de Dios'.
Una causa geológica conocida
El terremoto tuvo su origen en la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana, el mismo proceso geológico que ha generado históricamente los sismos más destructivos de la región andina. Colombia se encuentra en una zona de alta actividad sísmica, y el sismo del 10 de agosto es el más fuerte registrado en el país en lo que va del siglo.
Desde el terremoto principal se han registrado 160 réplicas, incluida una de magnitud 4,2 en San José del Palmar. Las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevos movimientos telúricos.
La reconstrucción será larga
La magnitud de la destrucción es tal que la reconstrucción de las zonas afectadas podría llevar años. En Pereira, barrios enteros deberán ser reconstruidos, y algunos edificios que siguen en pie deberán ser demolidos porque ya no son habitables. En Cali, más de 1.400 reportes de viviendas afectadas, de las cuales 832 presentan daños estructurales.
El director del Programa Mundial de Alimentos de la ONU en Colombia, Nils Grede, afirmó que el sismo afectó a la población con 'menos recursos y resiliencia' para afrontar sus consecuencias, especialmente en el Chocó, un territorio rico en biodiversidad pero con comunidades dispersas comunicadas mayoritariamente por ríos.
Mientras tanto, la Cruz Roja aclaró qué donaciones se necesitan: kits de hábitat, elementos de higiene y alimentación, todos nuevos. Y en medio del dolor, los voluntarios mantienen una convicción sencilla: mientras exista la posibilidad de encontrar a alguien con vida, vale la pena seguir buscando.