En un mitin en Nueva York, el presidente estadounidense aseguró que controla el estratégico paso marítimo y que lo anexará tras 'derrotar' a Irán. Teherán responde que no existe alto el fuego y que mantiene el dominio, mientras el tráfico de buques colapsa y el petróleo sube.

Una declaración que enciende la tensión global

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes 14 de agosto de 2026 que 'muy pronto' declarará al estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos, en una nueva escalada de la disputa con Irán por el control de una de las rutas marítimas más vitales para el comercio energético mundial.

Durante un discurso en Garden City, Nueva York, Trump sostuvo: 'Después de que terminemos de derrotar a Irán, algo que haremos, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos'. El mandatario reiteró que Washington controla actualmente el paso mediante el bloqueo naval desplegado por la Armada estadounidense y que 'ningún barco pasa a menos que nosotros queramos que pase'.

'Tenemos un bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros queramos que pase'

Donald Trump, presidente de EE.UU.

Irán responde: no hay alto el fuego que prorrogar

Horas después, el canciller iraní, Abás Araqchí, afirmó que el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos en Islamabad en junio pasado representó 'el fin de la guerra, no un alto el fuego', y aseguró que Washington violó ese acuerdo, por lo que 'no existe un alto el fuego de 60 días que deba prorrogarse', según la agencia ISNA.

Araqchí sostuvo que 'no se ha tomado ninguna decisión todavía para reanudar las negociaciones' con EE.UU., en momentos en que se acerca el vencimiento del plazo de 60 días fijado en el memorando suscrito el 17 de junio. El próximo lunes 17 de agosto vence ese plazo.

El canciller precisó que los países mediadores, Catar y Pakistán, 'están intercambiando mensajes y mantienen contacto con nosotros', pero que los canales anteriores 'ya no son efectivos y debe establecerse uno nuevo'. Además, reveló que las conversaciones con Omán sobre la gestión compartida del estrecho 'podrían concluir pronto', aunque aclaró que es un tema 'completamente separado' de las negociaciones con Washington.

El estrecho de Ormuz: una ruta clave para el petróleo mundial

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y es uno de los principales puntos estratégicos para el abastecimiento energético internacional. Antes de la guerra, aproximadamente una quinta parte del petróleo consumido a nivel mundial atravesaba esta vía, además de importantes volúmenes de gas natural licuado.

El tráfico marítimo se ha desplomado. Datos de Kpler citados por Reuters muestran que apenas 9 buques de materias primas cruzaron el estrecho el jueves 13 de agosto, frente a un promedio de 12 diarios durante agosto y los más de 130 barcos de todo tipo que circulaban diariamente antes del conflicto.

Presión económica y militar de EE.UU.

La administración Trump intensificó la presión: el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Washington busca un 'aislamiento económico' de Irán y mantener el bloqueo, mientras que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, amenazó con prolongarlo 'indefinidamente'.

Este viernes, Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de atacar dos embarcaciones de la petrolera estatal Adnoc mientras navegaban por el estrecho. No se reportaron heridos.

Mercados energéticos en vilo

La fuerte reducción del tránsito impactó en los precios. Este viernes, el petróleo Brent subió hasta U$S 88,52 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los U$S 82,40, en medio de los nuevos ataques y la falta de avances diplomáticos.

Trump reconoció el impacto en los precios de los combustibles en Estados Unidos, pero pidió a los estadounidenses aceptar temporalmente valores más elevados y defendió la ofensiva contra Irán como parte de su estrategia para impedir que Teherán desarrolle un arma nuclear.

Un conflicto sin salida a la vista

Por el momento, Washington y Teherán continúan sin alcanzar un acuerdo sobre el futuro del estrecho, mientras ambas partes sostienen públicamente que tienen el control de la estratégica ruta marítima. La comunidad internacional observa con preocupación una escalada que podría tener consecuencias devastadoras para la economía global.