Teherán asegura que el memorando firmado con Washington en junio quedó paralizado por las violaciones estadounidenses. Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria anuncia una recompensa por soldados de EE.UU. y un ataque con drones sacude el Kurdistán iraquí. El estrecho de Ormuz, en el centro de la tormenta.

El plazo expiró, pero Irán no se inmuta

Este lunes 17 de agosto de 2026 venció el plazo de 60 días establecido en el memorando de entendimiento firmado entre Irán y Estados Unidos el 17 de junio para negociar un acuerdo de paz definitivo. Sin embargo, Teherán lo descarta por completo. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, declaró en rueda de prensa que el plazo es “irrelevante” debido a las “flagrantes violaciones” cometidas por Washington.

“La aplicación del acuerdo se encuentra totalmente paralizada por las violaciones estadounidenses”, afirmó Bagaei, según la agencia IRNA. El memorando de 14 puntos incluía el fin de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de la prohibición de venta de petróleo iraní y el fin del bloqueo a puertos y buques. También contemplaba un período de 60 días para negociar el programa nuclear y el levantamiento total de sanciones.

La Guardia Revolucionaria sube la apuesta

En paralelo, el subcomandante de la Guardia Revolucionaria para Asuntos Políticos, Yadollah Javani, abogó por una “reorganización, modernización y desarrollo de la doctrina de defensa” y advirtió que “toda acción, incluso defensiva, debe tener carácter ofensivo”. Las declaraciones llegan después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara el viernes que planea declarar el estrecho de Ormuz “territorio de Estados Unidos” tras “derrotar a Irán”.

Como respuesta, las fuerzas iraníes anunciaron una recompensa de 30.000 dólares para cualquier ciudadano que capture o elimine a un soldado estadounidense, con una prima que se duplicará si la acción la realiza una mujer.

Ataque con drones en el Kurdistán iraquí

En un hecho que agrava la tensión regional, dos drones lanzados desde Irán atacaron este lunes la oficina del primer ministro del Kurdistán iraquí, Masrour Barzani. El propio Barzani confirmó en su cuenta de X que su “oficina personal fue objeto de un ataque iraní con drones”. El Servicio Antiterrorista de la región detalló que los artefactos, tipo “Hadid-110”, fueron lanzados contra la sede del primer ministro y la residencia del director del servicio regional de Seguridad en el distrito de Pirmam, provincia de Erbil. Afortunadamente, no se registraron víctimas.

Impacto en los mercados

La expiración del acuerdo sin un nuevo entendimiento mantiene en vilo al mercado energético. El petróleo WTI subió un 0,61% este lunes, mientras el Brent opera en torno a los 87 dólares por barril. El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del crudo mundial, sigue cerrado desde el 28 de febrero tras los ataques de Israel y EE.UU. Los cruces de buques cayeron un 19,5% según la firma Kpler.

Contexto: una guerra que no termina

El conflicto entre Irán y Estados Unidos se intensificó a principios de 2026, con ataques mutuos y el cierre del estrecho. El memorando de junio fue un intento de tregua, pero las acusaciones de incumplimiento mutuo lo han dejado en papel mojado. Mientras Irán proclama su “victoria” y amenaza con “sorpresas estratégicas”, Washington insiste en su postura de máxima presión. La comunidad internacional observa con preocupación, y los mercados financieros ya reflejan la incertidumbre.

La vía diplomática, aunque tambaleante, sigue abierta: el enviado especial de EE.UU., Jared Kushner, se reunió este lunes con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén para abordar el plan de paz de Gaza, en un intento por descomprimir la región.