Irán marca la cancha: Ormuz no se abre sin condiciones
El principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, fue tajante este martes 18 de agosto de 2026: el estrecho de Ormuz "no se abrirá hasta que se implementen los compromisos estadounidenses" estipulados en el protocolo de acuerdo firmado en junio. Las exigencias de Teherán incluyen:
- El levantamiento del bloqueo naval estadounidense.
- La descongelación de activos iraníes.
- El levantamiento del embargo petrolero.
- El fin de las operaciones militares en todos los frentes.
Las declaraciones de Qalibaf, transmitidas por la televisión estatal, se producen un día después de que venciera el plazo de 60 días del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio de 2026 entre Washington y Teherán. Ese acuerdo, alcanzado tras el inicio de la guerra el 28 de febrero de 2026, contemplaba una tregua para negociar una solución diplomática duradera, pero no desembocó en nada concreto.
Trump contraataca: "Está abierto y operativo"
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump redobló la apuesta y negó que haya "diálogo ni conversaciones en curso, ni tampoco previstas" con la República Islámica. En su red social Truth Social, Trump afirmó que el estrecho está "abierto y en operaciones" y que "todas las minas en las aguas han sido retiradas o detonadas".
El mandatario fue más allá y publicó un mapa en el que describe a Ormuz como "territorio de Estados Unidos", en línea con su amenaza previa de declarar la zona como tal. Según una fuente estadounidense citada por la agencia AFP, las conversaciones con Irán se suspendieron por orden de Trump, quien pidió a sus equipos que no reanuden el diálogo mientras Teherán no se acerque a las posiciones de Washington.
El tráfico marítimo, en caída libre
Mientras la diplomacia parece estancada, los datos del transporte marítimo pintan un panorama crítico. Según la plataforma de datos Kpler, los cruces confirmados a través del estrecho de Ormuz cayeron 19,5% la semana pasada hasta 95 tránsitos, y solo tres embarcaciones lograron atravesar la vía el domingo.
Los barcos utilizaron la ruta designada por Irán, sin que se registraran cruces por las rutas omaníes. En paralelo, un proyectil no identificado dañó la sala de máquinas de un barco frente a la costa de Omán, según informó la agencia de monitoreo marítimo UKMTO, sin precisar si el tripulante afectado murió o resultó herido.
Los cruces por el estrecho de Bab el-Mandeb, alternativa clave al de Ormuz, aumentaron 6,7% hasta 254 tránsitos, mientras que los llamados "tránsitos oscuros" (barcos que apagan sus transpondedores) cayeron de 40 a 16.
Omán, en el centro de la tormenta
La situación se complica aún más con la mediación de Omán, país con costas sobre el estrecho que busca un acuerdo con Irán para gestionar el tráfico naviero. Trump amenazó con "bombardear Omán" si este se interpone, y su gobierno ya expresó su oposición a partes del acuerdo, como la gestión conjunta iraní-omaní de la ruta de salida y el cobro de tarifas voluntarias a los buques.
Por su parte, Egipto consideró que el acuerdo Irán-Omán podría allanar el camino para que Washington y Teherán regresen a las negociaciones para un "acuerdo integral y permanente". Catar, otro mediador, afirmó que el acuerdo "facilitaría" la reanudación de las negociaciones para poner fin a la guerra.
Frente adicional: hutíes atacan refinería saudí
En paralelo, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, reivindicaron un ataque con drones contra una refinería de petróleo operada por Saudi Aramco en Arabia Saudita, el más reciente de una serie de incidentes que amenazan con reavivar la guerra civil yemení y abrir otro frente en Oriente Medio. No hubo reportes inmediatos de daños ni comentarios de Riad.
La escalada se produce en un contexto de alerta máxima en los Emiratos Árabes Unidos, que emitió este martes una alerta telefónica por "amenazas de misiles" tras detectar dos proyectiles balísticos lanzados desde Irán hacia el país.
Impacto global y local
El conflicto disparó los precios del petróleo, que superaron los 90 dólares por barril, y se convirtió en una carga política para Trump de cara a las elecciones de medio mandato de noviembre. La incertidumbre también golpea a la Argentina, donde el riesgo país superó los 480 puntos y el mercado observa con atención la evolución de la guerra, que afecta los precios de la energía y las materias primas.
La Casa Blanca, mientras tanto, apuesta por los efectos a largo plazo de la presión económica sobre Irán mediante el bloqueo marítimo y las sanciones, pero Teherán mantiene el control del estrecho desde el inicio del conflicto, una posición que Qalibaf resumió con dureza: "Estamos listos para infligir una derrota aún más aplastante al enemigo".