En una nueva provocación que eleva la tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó este martes un mapa del estrecho de Ormuz con la leyenda "NUEVO territorio de Estados Unidos" y aseguró que la vía marítima se encuentra "abierta y operativa". La publicación, realizada en su plataforma Truth Social, ocurre apenas un día después de que venciera el plazo de 60 días del memorando de entendimiento firmado con Irán en junio.
El mensaje de Trump: sin diálogo y con el bloqueo vigente
"No hay conversaciones ni negociaciones en curso ni programadas con la República Islámica de Irán", escribió el mandatario en Truth Social. Y agregó: "El bloqueo naval se mantiene en plena vigencia. El estrecho de Ormuz está abierto y operativo. Todas las minas acuáticas han sido retiradas o detonadas".
Esta declaración contradice sus propias afirmaciones del lunes, cuando dijo que su administración había establecido un canal de comunicación extraoficial con la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. La Guardia Revolucionaria negó rotundamente la existencia de esos contactos.
El viernes pasado, Trump ya había anticipado sus intenciones en un mitin en Long Island: "Después de que terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado muy gravemente, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos".
La respuesta de Irán: exigencias innegociables
El principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento, fue contundente: el estrecho permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla las condiciones del acuerdo provisional firmado el 17 de junio. Entre las exigencias enumeradas ante el Parlamento se incluyen:
- Levantamiento del bloqueo a los puertos iraníes.
- Retiro de las sanciones petroleras.
- Desbloqueo de los activos congelados de Teherán.
- Fin de todas las amenazas y operaciones militares en todos los frentes.
Qalibaf también acusó a Estados Unidos de intentar "forzar más concesiones" y se refirió despectivamente a los funcionarios de la administración Trump, sugiriendo que no están a la altura de las circunstancias.
Un acuerdo roto y una guerra que no termina
El memorando de entendimiento alcanzado el 17 de junio establecía un "cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes" y abría un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo que incluyera el programa nuclear iraní. Sin embargo, el acuerdo se derrumbó rápidamente por la disputa sobre el control del estrecho.
Trump declaró el acuerdo "terminado" el 7 de julio, y una semana después Irán lo declaró "suspendido". Desde mediados de julio, el estrecho está prácticamente cerrado, con el tráfico marítimo reducido en un 19,5%, según datos de la consultora Kpler.
Un alto cargo iraní dijo el lunes a Reuters que Irán adoptará ahora una postura "totalmente ofensiva" debido al estancamiento diplomático.
La amenaza a Omán y la mediación de Qatar
En su intento por presionar, Trump también amenazó con bombardear a Omán, país que comparte con Irán el acceso geográfico al estrecho. "Si Omán se interpone, los bombardearemos y los destrozaremos", declaró a Fox News, y agregó que Irán debería "levantar la bandera blanca y rendirse".
Omán, históricamente un mediador neutral, mantiene conversaciones con Irán sobre la gestión de la vía marítima. Qatar, otra potencia mediadora, expresó su esperanza de que un acuerdo entre Omán e Irán permita reanudar las negociaciones entre Washington y Teherán.
El portavoz de la cancillería qatarí, Majed Al Ansari, afirmó que ese acuerdo "nos permitiría volver al marco de las negociaciones" y facilitaría "reanudar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán".
El impacto global: petróleo en alza y mercados en vilo
El conflicto mantiene en vilo al mercado petrolero mundial. Los precios del crudo Brent superaron los USD 91 por barril, el nivel más alto desde julio, mientras los futuros del WTI subieron a USD 85. El estrecho de Ormuz es una ruta crítica por la que circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo crudo mundial y un porcentaje similar del gas natural licuado.
La incertidumbre también golpea a los mercados financieros: el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años alcanzó un máximo intradiario del 5,33%, el nivel más alto en casi dos décadas, y los bonos alemanes a 10 años llegaron a su punto más alto en 15 años.
En la región, las defensas aéreas de los Emiratos Árabes Unidos detectaron este martes dos misiles balísticos lanzados desde Irán, uno de los cuales cayó dentro de sus aguas territoriales. El incidente no dejó víctimas, pero encendió las alarmas en toda la región del Golfo.
Un conflicto que comenzó en febrero
La guerra entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero, cuando Washington e Israel lanzaron una campaña militar contra la república islámica. Desde entonces, el estrecho de Ormuz se convirtió en el principal punto de fricción, con Irán amenazando con cerrarlo y Estados Unidos imponiendo un bloqueo naval.
La comunidad internacional observa con preocupación la escalada. Los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, atacaron este martes una refinería de Saudi Aramco en Jizán, mientras un proyectil de origen desconocido alcanzó un buque en el estrecho, causando una víctima mortal a bordo.
Con un conflicto que no encuentra salida diplomática y las potencias regionales tomando partido, la crisis de Ormuz se perfila como uno de los mayores desafíos geopolíticos del año, con consecuencias directas sobre la economía global.