La madrugada del jueves 20 de agosto, Rusia bombardea la capital ucraniana con misiles balísticos y drones. El saldo trágico: al menos 16 muertos y 40 heridos, según las autoridades. Edificios residenciales, un hospital infantil y una escuela sufrieron graves daños. La OTAN moviliza defensas ante la escalada.

Un ataque devastador contra la capital ucraniana

La madrugada del 20 de agosto de 2026 quedó marcada por uno de los bombardeos más letales sobre Kiev desde el inicio de la guerra. Misiles balísticos rusos impactaron en múltiples puntos de la ciudad y su región, dejando un saldo de al menos 16 muertos y 40 heridos, según informó el alcalde Vitali Klitschko en Telegram. El número de víctimas podría aumentar mientras los equipos de rescate buscan sobrevivientes entre los escombros.

El ataque alcanzó zonas residenciales, almacenes, un hospital infantil y una escuela. En el distrito de Solomianskii, un incendio destruyó los pisos superiores de un edificio de nueve plantas, donde siete personas perdieron la vida. Klitschko pidió que el viernes 21 sea declarado día de luto nacional.

Daños y cortes de energía

La compañía eléctrica DTEK informó que 90.000 hogares quedaron sin suministro eléctrico tras el bombardeo. Hasta el mediodía, se había restablecido el servicio en más de la mitad de los hogares afectados. Los servicios de emergencia ucranianos trabajan para extinguir los incendios y rescatar a las personas atrapadas.

“Los rusos se prepararon durante mucho tiempo y combinaron diversos tipos de proyectiles, misiles de crucero y drones para infligir el mayor daño posible a la infraestructura civil”, denunció el presidente Volodimir Zelensky.

La respuesta de Ucrania y sus aliados

Ucrania también ha intensificado sus ataques contra territorio ruso. 250 drones se dirigieron hacia la región de Moscú durante la noche, según el alcalde Sergei Sobyanin, quien afirmó que 28 fueron destruidos en las proximidades de la capital rusa.

La OTAN reaccionó de inmediato: Polonia movilizó sus aeronaves y activó sus defensas aéreas para proteger su espacio aéreo. Rumania detectó un dron ruso que se estrelló en una zona despoblada del condado de Tulcea, y desplegó dos aviones de combate españoles y un helicóptero rumano.

La escasez de interceptores, el talón de Aquiles

El ataque expone una vulnerabilidad crítica: Ucrania solo dispone del 10% de los misiles interceptores Patriot que necesita, según declaró Zelensky a CNN a principios de agosto. “Este año tenemos dos veces y media menos interceptores que en 2025. Rusia tiene el doble de misiles balísticos al mes que antes”, advirtió.

La defensa aérea ucraniana, aunque ha logrado interceptar la mayoría de los drones, se ve superada por los misiles balísticos de alta velocidad. El Ministerio de Defensa ruso confirmó el lanzamiento de un “ataque masivo con armas de alta precisión” contra instalaciones militares, un centro logístico y almacenes en Kiev y sus alrededores.

Contexto: una guerra que no cesa

Desde la invasión rusa de febrero de 2022, Rusia y Ucrania intercambian ataques con drones y misiles casi a diario. En los últimos meses, Moscú ha explotado la falta de interceptores para intensificar los bombardeos contra ciudades ucranianas, mientras Kiev responde con ataques de largo alcance contra infraestructura petrolera y logística rusa.

En el plano diplomático, Zelensky entregó propuestas de paz a los negociadores estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, pero Rusia afirma no haber recibido ofertas concretas. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zakharova, dijo estar dispuesta a organizar una reunión con poca antelación.

Fuentes: Infobae | CNN | El País | DW