Una historia que parece sacada de una película de terror tuvo su desenlace judicial en Brasil. Amanda Maria Souza de Oliveira, de 37 años, fue condenada por la Justicia del estado de Santa Catarina por hacerse pasar durante años por una niña de 12 años para engañar a familias y obtener alojamiento, comida y cuidados.
La sentencia, difundida este viernes por medios locales, la condenó a 1 año, 6 meses y 10 días de prisión, con un régimen inicial semiabierto. La justicia mantuvo la prisión preventiva de la acusada y le negó el derecho a apelar en libertad.
El engaño que duró 14 meses
El caso más reciente ocurrió en Joinville, estado de Santa Catarina. Una pareja de la ciudad acogió en su casa a una supuesta adolescente de 12 años llamada Gabriele, que decía haber escapado de un padre abusivo. Durante 14 meses, la mujer usó voz aguda, chupete y mamadera, y decía tener miedo por las noches.
La familia le decoró una habitación, le organizó una fiesta de cumpleaños y comenzó los trámites para inscribirla en la escuela y adoptarla. Pero cada vez que esos trámites avanzaban, la supuesta niña se resistía, alegando que su padre podía encontrarla.
La farsa se derrumbó cuando un familiar, sospechando, buscó en internet casos de adultos que se hacen pasar por niños. Encontró antecedentes similares y alertó a la pareja. La policía llegó a la casa el 2 de junio y descubrió la verdad.
Un historial de engaños desde 2020
La investigación reveló que Amanda llevaba años repitiendo el mismo modus operandi en distintos estados brasileños:
- 2020 - Refugio en Belo Horizonte: Se presentó como Julia, una niña de 12 años que decía haber escapado de un padre abusivo y que tomaba hormonas. Fue descubierta una semana después cuando un examen médico confirmó que era adulta.
- 2021 - Grupo religioso online: Se hizo llamar Emily, de 12 años, con leucemia, madre muerta y un brazo amputado. Una mujer llegó a tatuarse su nombre y se inscribió como donante de médula ósea. El engaño se destapó cuando alguien notó que el brazo estaba intacto.
- 2023 - Río de Janeiro: Se presentó como Duda, una niña de 12 años con autismo, ante una organización de ayuda a menores. Una nutricionista gastó entre 4.000 y 5.000 reales en ella. La descubrieron cuando la responsable intentó contactar a las autoridades de protección de menores.
- 2024 - Rio Grande do Sul: Como Melissa, de 11 años, escapada de una red de prostitución. Una familia la recibió, pero detectó contradicciones y llamó al Consejo Tutelar.
- 2025-2026 - Joinville: El caso que terminó en su detención.
Según el diario O Globo, la mujer usó también los nombres Karolina, Beatriz, Ana Clara y Maria Eduarda. En su teléfono, los investigadores encontraron búsquedas sobre cómo comportarse como una persona autista y cómo dibujar de manera conmovedora.
Qué dijo la defensa
Su abogado, Lúcio Sousa, sostuvo que Amanda nunca tuvo intención de estafar, sino que buscaba afecto: “Fue la manera que encontró para sobrevivir. Ha sido una persona vulnerable durante más de 20 años”.
Una evaluación independiente solicitada por la defensa diagnosticó trastorno límite de la personalidad, trastorno de personalidad dependiente y depresión. Sin embargo, el juez no consideró ese informe determinante y la declaró capaz de enfrentar el juicio.
El caso que conmueve a Brasil
La historia se viralizó en redes sociales, donde muchos la compararon con la película La huérfana (2009). Para los investigadores, el patrón es claro: Amanda buscaba deliberadamente familias, iglesias y organizaciones caritativas, y construía relatos de abuso y enfermedad para conseguir cuidados.
La condena incluye la prohibición de apelar en libertad. La mujer permanece detenida mientras la investigación continúa, tratando de reconstruir todos los episodios de una historia que durante años pasó desapercibida.