Un despliegue récord en medio de tensiones globales
El USS Abraham Lincoln, uno de los portaviones de propulsión nuclear más avanzados de la Armada de los Estados Unidos, llegó este 2 de septiembre de 2026 al puerto de Laem Chabang, cerca de la turística ciudad de Pattaya, en Tailandia. La nave había zarpado de California en noviembre de 2025 con destino original al Mar de China Meridional, pero fue redirigida al Medio Oriente como parte de la escalada militar de la administración Trump contra Irán, tras los ataques conjuntos de EE. UU. e Israel que comenzaron hace seis meses.
Este despliegue, que superó los 270 días continuos en el mar, se convirtió en uno de los más largos para un portaviones estadounidense en las últimas décadas. La tripulación, compuesta por 5.000 marineros y marines, soportó duras condiciones a bordo, con reportes de deterioro en la calidad de vida, problemas de salud mental e incluso intentos de suicidio, según fuentes de la Armada citadas por medios internacionales.
Pattaya se prepara para recibir a los marineros
La llegada del buque generó un amplio operativo de seguridad en la zona. El coronel Anek Srathongyoo, jefe de la policía local, confirmó que el desembarco se realizará en grupos de aproximadamente 50 personas para evitar aglomeraciones y garantizar el orden. Además, se reforzó la presencia policial en Laem Chabang y Pattaya, y se implementaron medidas especiales para proteger tanto a los visitantes como a los residentes.
El alcalde de Pattaya, Poramase Ngampiches, anunció la prohibición de motos acuáticas y del uso de cannabis durante la estadía de los marineros, así como la disposición de autobuses gratuitos para transportar a la tripulación y el control de precios justos en comercios y servicios. También se informó que 25 mujeres fueron arrestadas por solicitar servicios sexuales antes de la llegada del barco, en un intento de prevenir la explotación y el desorden.
Una historia de descanso y controversia
Pattaya tiene una larga tradición como destino de descanso para las tropas estadounidenses desde la guerra de Vietnam. Lo que alguna vez fue una pequeña aldea pesquera se transformó en un centro de vida nocturna y turismo sexual, una realidad que el sociólogo Pattarachit Gozzoli describe como una "tolerancia cultural" hacia la prostitución, aunque con matices. El profesor Pipatpong Fakfare, historiador local, destaca el impacto histórico del ejército en el desarrollo de la ciudad, pero también advierte sobre los desafíos sociales que esto ha traído.
La visita del USS Abraham Lincoln no solo representa un alivio para la tripulación, sino también una oportunidad económica para Pattaya, que espera un impulso en el turismo y el comercio local. Sin embargo, las autoridades locales están decididas a evitar incidentes y a mantener un ambiente seguro y ordenado.
Próximos pasos
La salida del portaviones está prevista para el domingo, cuando la nave reanudará su misión. Mientras tanto, los marineros podrán disfrutar de unos días de descanso, aunque bajo estrictas reglas y supervisión. La comunidad local, por su parte, se muestra esperanzada en que esta visita sea un ejemplo de cooperación internacional y de respeto mutuo.
Este evento subraya la complejidad de las operaciones militares modernas y el costo humano que implican, pero también la resiliencia de las comunidades que, como Pattaya, han aprendido a convivir con la presencia militar extranjera a lo largo de la historia.