Mientras una ola de calor récord azotaba Reino Unido en mayo y junio de 2026, con más de 2.800 muertes prematuras, algunos canales de televisión como GB News y TalkTV minimizaron la gravedad de la situación y hasta negaron la crisis climática. Un informe de The Guardian revela las declaraciones más polémicas de presentadores y colaboradores.

El Reino Unido vivió una de las olas de calor más intensas de su historia entre mayo y junio de 2026. Las temperaturas extremas dejaron un saldo trágico: 2.877 muertes prematuras en Inglaterra y Gales, según la UK Health Security Agency (UKHSA). Sin embargo, mientras los servicios de salud alertaban sobre los riesgos, algunos medios de comunicación optaron por restar importancia a la crisis climática y a las víctimas.

Una investigación de Stop Funding Heat para The Guardian analizó la cobertura de los canales GB News y TalkTV durante esos meses, revelando declaraciones que van desde la desinformación hasta la burla.

Las cifras que no se contaron

La ola de calor de mayo y junio de 2026 fue excepcional. El 13 de julio, una estimación inicial hablaba de 2.700 muertes prematuras. Días después, el 30 de julio, la UKHSA confirmó la cifra oficial: 2.877 muertes.

Estos números contrastan con los datos de la ONS (Oficina Nacional de Estadísticas) de 2025, que ya mostraban una tendencia preocupante: 2.805 muertes por calor frente a 2.244 por frío en Inglaterra y Gales. El calor ya mata más que el frío en el país.

Según el informe Lancet Countdown, el calor global causa una muerte por minuto en el mundo.

Declaraciones polémicas en GB News

El canal GB News fue escenario de varias declaraciones que minimizaron la gravedad de la situación:

  • Cristo Foufas (23 de mayo): Criticó las alertas de calor con ironía: “bebe agua y menos rosé”.
  • Renée Hoenderkamp, médica (23 de mayo): Calificó las muertes por calor como “darwinismo” y culpó al sol.
  • Will Kingston (junio): Comparó las muertes por calor con accidentes por máquinas expendedoras o cocos, y tildó los modelos climáticos de “conjeturas” ideológicas.
  • Nana Akua: Llamó a la crisis climática “estafa”.
  • Jeff Banks: Afirmó falsamente que el CO2 atmosférico ha disminuido en los últimos 150 millones de años.
  • Jacob Rees-Mogg, exsecretario de Energía: Sostuvo que lidiar con las consecuencias del cambio climático es más barato que prevenirlo, algo que contradicen las evaluaciones oficiales.
  • Bev Turner: Dijo que enviar a los niños a casa por el calor es “prepararlos para confinamientos climáticos”.

TalkTV y la desinformación

En TalkTV, las declaraciones no se quedaron atrás:

  • Julia Hartley-Brewer (24 de junio): Restó importancia a las muertes y afirmó falsamente que es ilegal instalar aire acondicionado en viviendas nuevas.
  • Kevin O'Sullivan: Llamó a la preocupación climática “histeria histérica” y “tontería”, negando las muertes por calor.
  • Ross Clark (25 de junio): Dijo que las víctimas del calor estaban “quizás a punto de morir de todos modos”.
  • André Walker: Acusó a Ed Miliband de matar a 100.000 personas por sus políticas de energía verde, sin evidencia alguna.
  • Ash Gould: Afirmó que los mapas meteorológicos son una “operación de guerra psicológica (psyops)”.
  • Alex Armstrong: Criticó los mapas por colorear el país de negro.
  • Paul Cox: Calificó el net zero como “la mayor psicosis de nuestra era” y “producto de la monetización de la alarma climática”.
  • Jeremy Kyle: Citó a Trump sobre el “oro líquido” en el Mar del Norte, una idea calificada como “delusión” por el UK Energy Research Centre.

La ciencia frente a la desinformación

Frente a estas declaraciones, la evidencia científica es contundente:

  • El 100% del calentamiento global desde 1950 es causado por actividades humanas, según informes respaldados por 192 gobiernos.
  • Alcanzar el net zero es más barato que no hacerlo, según evaluaciones gubernamentales.
  • La idea de que extraer más petróleo del Mar del Norte abarataría la energía es una “delusión”, según el UK Energy Research Centre.

La investigación de Stop Funding Heat, realizada con verificación manual y asistida por IA, evidencia una preocupante tendencia en algunos medios a minimizar la crisis climática, incluso cuando las cifras de mortalidad son reales y verificables.

Mientras tanto, los expertos insisten en que la adaptación y la mitigación son urgentes. El calor extremo no es un fenómeno aislado: es una consecuencia directa del cambio climático, y sus efectos ya se cobran vidas.