En la jornada de este jueves del juicio oral por la causa Cuadernos, un directivo de Techint negó haber conocido pedidos de dinero de funcionarios argentinos o venezolanos, aunque admitió que el kirchnerismo participó en las negociaciones por la nacionalización de Sidor en Venezuela. El testigo brindó detalles de las tratativas que terminaron con una compensación económica.

El testimonio de Pablo Brizzio en el Tribunal Oral Federal 7

La declaración del directivo de Techint Pablo Brizzio se convirtió en uno de los momentos más tensos del día en el juicio que se sigue por los cuadernos de la corrupción, que investiga presuntos sobornos entre funcionarios del kirchnerismo y empresarios durante el ciclo de gobierno de Cristina Fernández. En su testimonio, Brizzio negó rotundamente haber conocido algún tipo de pago ilegal, pero sí dio cuenta del papel que cumplieron los funcionarios argentinos en las gestiones por la nacionalización de Sidor en Venezuela en 2008.

“No, yo nunca supe nada de eso”, contestó cuando se le preguntó si supo de algún pedido de dinero para facilitar la extracción de los ciudadanos argentinos.

La fiscal Fabiana León fue la encargada de interrogar al ingeniero, quien explicó que después de la privatización y compra de Sidor, se enviaron más de cien trabajadores argentinos a Venezuela. “Era una compañía que no estaba muy bien manejada antes de nuestro ingreso: producía menos de dos millones de toneladas de acero por año. Uno de los objetivos y condiciones de la privatización era que la empresa produjera más de dos millones y medio. Al momento de la nacionalización, producíamos más de cuatro millones y medio de toneladas”, detalló.

La salida compleja de los empleados y el rol del kirchnerismo

Brizzio recordó que el clima tras la nacionalización fue tenso: “Había pintadas de ‘Fuera argentinos’, manifestaciones en la ciudad donde estaba la empresa e incluso irrupciones en las oficinas”. A pesar de eso, los empleados pudieron retirarse, aunque no fue sencillo. Según su relato, la entrega de la planta fue a fines de junio de 2008 y no fue un proceso inmediato por la animosidad del gremio.

En ese contexto, el testigo aseguró que los contactos a nivel político estuvieron a cargo de Luis Betnaza, responsable de Relaciones Institucionales de la siderúrgica. Betnaza y el exdirector de Techint Héctor Zabaleta son llamados a declarar la próxima semana. Ambos estuvieron procesados en la investigación por los sobornos pero fueron sobreseídos porque la Justicia entendió que lo hicieron por motivos “humanitarios”, para que funcionarios del gobierno de Cristina Kirchner intercedieran ante Hugo Chávez y lograran la salida de los empleados argentinos.

El rol de Olazagasti y las negociaciones

Brizzio reconoció que José María Olazagasti, exsecretario privado del exministro de Planificación Federal Julio De Vido, participó en las negociaciones por la compensación por la nacionalización. Aseguró que la gestión “fue exitosa” porque se evitó recurrir al tribunal internacional CIADI y se llegó a un acuerdo económico. Sin embargo, fue categórico al negar que hubiera habido pedidos de dinero.

El testimonio se vio interrumpido al inicio de la audiencia cuando la defensa de Olazagasti presentó una objeción para limitar las preguntas, pero el Tribunal la rechazó. El abogado de Olazagasti, Marcos Aldazábal, defendió que el testigo respondiera preguntas sobre su cliente. La fiscal León se opuso y el presidente del tribunal Enrique Méndez Signori resolvió que Brizio declarara.

Las anotaciones de Centeno y la causa judicial

En los “cuadernos” del remisero Oscar Centeno aparecen ocho presuntos episodios de pagos de sobornos y contactos de directivos de Techint con Roberto Baratta, exfuncionario de Planificación Federal, quien sí está procesado. Los montos totales oscilan entre 15 y 20 millones de pesos. Por este caso están siendo juzgados 86 acusados entre los que se encuentran la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner como supuesta jefa de una asociación ilícita y cohecho, ex funcionarios y empresarios.

La audiencia de este jueves comenzó pasadas las 9 de la mañana. Se esperaba escuchar a cuatro testigos, pero la fiscalía desistió de tres. El único que quedó fue Brizzio. El siguiente punto será la declaración de Luis Betnaza y Héctor Zabaleta, que está prevista para el martes próximo.

Este testimonio es clave para entender la modalidad de la corrupción sistemática que se investiga en la causa, que conmocionó al país y cuyos detalles siguen saliendo a la luz en el debate oral.

Fuente: Infobae