El exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimedo, fue detenido en Bolivia tras el ataque a balazos contra su expareja, Nadia Beller. La abogada, internada y fuera de peligro, lo acusa de ser el autor intelectual y revela presuntas conversaciones sobre corrupción en el gobierno argentino.

Un giro explosivo en Bolivia

El lunes 17 de agosto de 2026, la abogada y analista política Nadia Beller, de 33 años, fue atacada a balazos por dos sicarios en la puerta de un hotel en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. El hecho, que inicialmente parecía un asalto, se convirtió rápidamente en un escándalo político regional cuando, horas después, la Policía detuvo a Fernando Cerimedo, exasesor del presidente argentino Javier Milei y estratega del gobierno boliviano, en el aeropuerto internacional Viru Viru mientras intentaba viajar a Argentina.

Beller recibió tres disparos y fue operada de urgencia en la Clínica Las Américas. Aunque su estado es estable y fuera de peligro, desde la clínica brindó un testimonio exclusivo a LA NACION que agregó una capa de complejidad al caso: acusó directamente a Cerimedo de ser el autor intelectual del ataque y reveló detalles de presuntas conversaciones sobre corrupción en el gobierno de Javier Milei.

“Fernando me dijo que la hermana de Milei estaba involucrada con la corrupción”

Nadia Beller a LA NACION

Las acusaciones de Beller: audios, Andis y el entorno presidencial

Según el relato de Beller, durante su relación sentimental con Cerimedo (que comenzó en diciembre pasado), él le habló de negocios espurios dentro del gobierno argentino. La abogada aseguró que Cerimedo le confesó que su alejamiento del presidente Milei se debió a que “tenía un entorno demasiado podrido” y que la ruptura definitiva ocurrió cuando Cerimedo y su entonces esposa, Natalia Basil, quien trabajaba en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), filtraron los audios en los que Diego Spagnuolo hablaba de sobornos en ese organismo.

“Fernando me dijo que los audios eran reales y que los habían filtrado para que el caso no quedara impune”, afirmó Beller, quien dijo desconocer cómo obtuvieron las grabaciones. “Solo sé, por boca de él, que estaba involucrada la hermana de Javier Milei”, agregó, en referencia a Karina Milei.

Beller también aseguró que Cerimedo le contó que su relación más cercana en el gobierno argentino era con Patricia Bullrich, con quien coordinaba “cuestiones de seguridad”, y que uno de sus trabajos para la gestión de Milei fue una campaña para “anular a la vicepresidenta”, Victoria Villarruel.

Además, la abogada mencionó a Vicente Quintales, socio de Cerimedo y Basil, como la persona que continuó vinculada al gobierno argentino y que “consiguió que los contrataran otros gobiernos”. Sobre Cerimedo, Beller dijo que él se refería a sí mismo como “de la CIA”, aunque ella nunca lo tuvo claro.

Presunto lavado de dinero y una mochila llena de efectivo

En su entrevista, Beller sostuvo que Cerimedo “recibía dinero de la corrupción del gobierno de Paz y lo lavaba en la Argentina” a través de distintas empresas, incluyendo constructoras de casas prefabricadas. “Él decía que facturaba 800.000 dólares mensuales”, afirmó, y describió que en el departamento que compartían había “mucho dinero” guardado en cajones y maletas.

La Policía boliviana, que detuvo a Cerimedo en el aeropuerto, indicó que llevaba una mochila con dinero en efectivo. Beller contó que habló con él por teléfono desde la clínica tras el ataque: “Le pregunté ‘¿fuiste vos?’ y él me dijo que cómo iba a pensar eso, que me amaba. Pero la Policía nos dijo que en realidad estaba tratando de viajar a la Argentina con una mochila llena de dinero”.

La emboscada y el llamado que lo delató

Beller relató que la noche del ataque fue citada por supuestos informantes que le iban a dar datos sobre un presunto ataque de Evo Morales a una menor. Desconfió al principio, pero Cerimedo la convenció de asistir al hotel, diciéndole que “nadie se iba a atrever a hacerle algo en un hotel con cámaras”.

“Yo estaba hablando con él cuando me sacaron el celular. Fue ahí cuando me dispararon”, recordó Beller, quien dijo tener un embarazo de cuatro meses y que el padre es Cerimedo. “Me dijo que se iba a instalar conmigo en Bolivia. Ahora tengo la plena certeza de que fue todo mentira, de que nunca hubo amor. Me quiso matar”, sentenció.

Reacción del Gobierno boliviano

El Gobierno de Bolivia, a través del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, pidió este martes una investigación “seria y profunda” sobre el caso. “En Bolivia nadie está por encima de la ley”, declaró Oviedo, y confirmó que Cerimedo quedó a disposición del Ministerio Público. La Fiscalía boliviana ya abrió una investigación por “tentativa de feminicidio”.

El comandante departamental de la Policía, David Gómez, explicó que los investigadores conocían la existencia de un conflicto reciente de “carácter sentimental” entre Cerimedo y Beller, lo que los llevó a desplegar personal en el aeropuerto. Cerimedo permanece detenido en dependencias de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc) a la espera de declaración.

Contexto: quién es Fernando Cerimedo

Fernando Cerimedo es un estratega político argentino que trabajó en la campaña presidencial de Javier Milei en 2023. Tras su paso por el gobierno, se convirtió en asesor personal del presidente boliviano Rodrigo Paz en comunicación y estrategia política. Su detención marca un hecho sin precedentes en la relación bilateral y abre un interrogante sobre las conexiones entre los gobiernos de Argentina y Bolivia.

La causa Andis, vinculada a los audios filtrados por Cerimedo y Basil, es un expediente que investiga presuntos sobornos en la agencia estatal argentina. Beller aseguró que, según Cerimedo, la filtración fue un acto para “que el caso no quedara impune”, pero que provocó su ruptura con el gobierno de Milei.

Mientras tanto, Nadia Beller permanece internada, fuera de peligro y bajo protección. La investigación avanza y se espera que su testimonio formal ante la Fiscalía sea clave para reconstruir el ataque y determinar las responsabilidades. El caso promete seguir dando que hablar, tanto en Bolivia como en Argentina.