Investigadores de Bahía Blanca identificaron el sitio exacto donde el cannabidiol interactúa con un receptor clave neuronal. Este avance, publicado en PNAS, abre la puerta a futuros tratamientos contra el Alzheimer y otras enfermedades.

Un hallazgo histórico en Bahía Blanca

Según informaron múltiples medios, investigadores del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB) lograron un avance científico de relevancia internacional.

El equipo liderado por el Dr. Juan Facundo Chrestia y la Dra. Cecilia Bouzat identificó por primera vez el sitio molecular exacto donde el cannabidiol (CBD) interactúa con un receptor clave del sistema nervioso, conocido como receptor nicotínico alfa-7.

El descubrimiento fue publicado el 15 de junio de 2026 en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), editada por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. El estudio contó con la colaboración internacional de las universidades de Oxford y Oxford Brookes, en el Reino Unido.

¿Qué es el receptor alfa-7 y por qué importa?

El receptor nicotínico alfa-7 es una proteína presente en las neuronas que desempeña un papel fundamental en la memoria, el aprendizaje y la cognición. Según explicaron los investigadores, en patologías como el Alzheimer y otros trastornos neurológicos, se observa una disminución en la actividad de este receptor.

A diferencia del THC, el compuesto psicoactivo del cannabis, el CBD no produce alteraciones de la percepción ni estados de intoxicación. Los científicos demostraron que potenciar la actividad de este receptor con CBD podría favorecer los procesos de memoria y enlentecer síntomas de enfermedades neurodegenerativas.

El desafío de la ciencia argentina

Pese a este enorme logro, el camino no está exento de obstáculos. El Dr. Chrestia, quien dedicó más de 10 años a esta línea de investigación, informó que su beca posdoctoral del CONICET finalizó el 31 de julio de 2026, quedando fuera del sistema.

Debido a esto, el investigador deberá buscar otro sustento laboral y dedicará solo 10 horas semanales al estudio, en lugar de tiempo completo. Aun así, Chrestia mantiene el compromiso y la esperanza de seguir aportando conocimiento al mundo desde Argentina.

Fuentes consultadas:

La ArenaEnfoque UNSEl Planteo