Un hallazgo que reescribe los manuales de astronomía
El Telescopio Espacial James Webb (JWST) de la NASA ha permitido un descubrimiento que podría cambiar nuestra comprensión del universo. Un equipo internacional de astrónomos, encabezado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), identificó un objeto cósmico completamente nuevo: una 'estrella agujero negro', bautizada como MoM-BH*-1.
El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature, combina la apariencia de una estrella gigante con la potencia energética de un agujero negro, desafiando las categorías conocidas hasta ahora.
Datos clave del descubrimiento
| Nombre del objeto | MoM-BH*-1 |
| Edad estimada | 660 millones de años después del Big Bang |
| Tamaño | Comparable al del Sistema Solar |
| Energía emitida | 100.000 millones de veces más que cualquier estrella |
| Masa del agujero negro central | 100.000 veces la masa del Sol |
| Telescopio utilizado | James Webb (JWST) de la NASA |
| Publicación | Revista Nature, agosto de 2026 |
¿Qué es una 'estrella agujero negro'?
Este nuevo tipo de objeto se detectó cuando los científicos analizaban imágenes del universo primitivo en busca de galaxias extremadamente distantes. Al revisar una de las fotografías más profundas, encontraron una mancha roja de brillo inusual que no coincidía con ningún patrón conocido.
Inicialmente, el equipo sospechó que el color rojo se debía a la presencia de polvo cósmico. Sin embargo, los datos espectrales mostraron una 'ruptura de Balmer' (una caída abrupta de la luz en ciertas longitudes de onda) inusualmente profunda y una ausencia casi total de metales pesados, lo que descartó esa teoría.
'La ruptura que observamos en este objeto es la más profunda que jamás hayamos observado en ningún objeto, lo que descarta a las estrellas ordinarias como fuente', afirmó Rohan Naidu, autor principal del estudio.
La explicación que finalmente convenció al grupo surgió de simulaciones: un agujero negro central con una masa 100.000 veces mayor que la del Sol, envuelto en una densa capa de hidrógeno del tamaño del sistema solar. Este escenario explicaría tanto la luminosidad extrema como la singularidad espectral.
Resolviendo el misterio de los 'pequeños puntos rojos'
Desde que el JWST comenzó a operar en 2022, los astrónomos han notado la presencia recurrente de pequeñas manchas rojas extremadamente brillantes en el universo temprano, cuyo origen resultaba incierto. Estos 'puntitos rojos' han sido uno de los temas más debatidos de la era del telescopio.
La hipótesis actual sostiene que muchos de ellos podrían ser estrellas de agujero negro, aunque menos luminosas que MoM-BH*-1. Lo que distingue a este objeto es que su luminosidad eclipsa por completo a su galaxia anfitriona, permitiendo observar 'luz pura de estrella de agujero negro'.
El origen de los agujeros negros supermasivos
El descubrimiento también podría arrojar luz sobre el origen de los agujeros negros supermasivos que se encuentran en el centro de prácticamente todas las galaxias, incluida la Vía Láctea, donde se encuentra Sagitario A*.
El problema es que algunos de estos agujeros negros ya existían cuando el universo tenía apenas una fracción de su edad actual. ¿Cómo pudieron crecer tanto en tan poco tiempo? Las estrellas de agujero negro podrían representar una etapa de transición, una fase inicial protegida por enormes cantidades de gas en el camino hacia su formación.
'Durante décadas hemos anticipado que algo espectacular debía estar ocurriendo en el universo primigenio. Las estrellas de agujeros negros podrían ser ese algo espectacular', sostuvo Naidu.
Un nuevo capítulo en la exploración cósmica
El hallazgo de MoM-BH*-1 fue posible gracias a la capacidad del James Webb para captar imágenes del universo formado apenas 660 millones de años después del Big Bang. El análisis detallado de la señal óptica y la ausencia de metales sugieren que el objeto se formó cuando el universo era todavía muy joven.
El equipo, que incluyó a Wendy Sun del MIT y colaboradores internacionales, planea analizar otras manchas rojas detectadas en las imágenes del James Webb para determinar si corresponden también a estrellas de agujero negro. La investigación continúa abierta, y los resultados futuros podrían revelar si este tipo de objetos fue común en el universo temprano o si constituye una rareza excepcional.
Fuentes: Nature, MIT, DW, Infobae, Los Andes