Microsoft ha ejecutado un movimiento estratégico drástico en su división de gaming. El hecho central es el cierre formal de Turn 10 Studios, el histórico creador de Forza Motorsport, cuyo personal restante ha sido absorbido por Playground Games. Esta nueva entidad unificada tendrá la misión exclusiva de potenciar las franquicias Forza Horizon y Fable.
Esta maniobra no es un hecho aislado, sino el núcleo de un plan denominado 'Reset' liderado por la CEO Asha Sharma. El objetivo es optimizar la estructura de costos y maximizar el alcance de sus títulos para capturar una base de 1.000 millones de usuarios activos diarios.
Antecedentes: El camino al Reset
La fragilidad de Turn 10 ya era evidente el año pasado, cuando sufrió la despido de más de 70 empleados y quedó relegado a tareas de mantenimiento de Forza Motorsport. A esto se suma un contexto de inestabilidad en Xbox, donde la adquisición de Activision Blizzard cambió la escala de producción, obligando a Microsoft a replantear la gestión de sus estudios internos para evitar redundancias y optimizar el flujo de trabajo entre sus IPs.
Reorganización Masiva: El nuevo mapa de Xbox
El ajuste estructural impacta en múltiples frentes, distribuyendo el talento y las marcas de la siguiente manera:
- Halo: Pasa a ser gestionado por Activision.
- Fallout: Se consolida en Bethesda, trabajando en conjunto con Obsidian.
- Casual Games: Toda la operación migra hacia King.
- Independientes: Double Fine, Compulsion y Undead Labs mantienen su autonomía.
Perspectivas Tecnológicas
Esta consolidación podría significar el fin de la línea Forza Motorsport tal como la conocemos, ya que Microsoft estaría priorizando el modelo de mundo abierto de Horizon. Asimismo, la fusión de Playground y Turn 10 sería probable que acelerara la implementación de tecnologías de simulación más avanzadas en Fable. Por otro lado, el traslado de Halo a Activision podría derivar en un cambio radical en la monetización y el diseño de niveles, adaptándose a los modelos de servicio masivos de la firma estadounidense.
Fuente: The Verge