La economía británica está demostrando una resiliencia sorprendente. Según la última Visión Económica Mundial (VEM) presentada en Bangkok, el FMI ha ajustado al alza el crecimiento del PIB del Reino Unido para 2026, situándolo en un 1,3%, lo que representa un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto a la proyección de julio.
Este impulso se ve reflejado en los datos reales de los primeros trimestres de 2026, donde el crecimiento fue del 0,6% en el primero y del 0,5% en el segundo. Un factor determinante en esta sorpresa positiva ha sido la expansión acelerada de las empresas ligadas a la inteligencia artificial.
| Indicador | Valor 2026 | Proyección 2027 |
|---|---|---|
| Crecimiento PIB | 1,3% | 1,2% |
| Inflación Promedio | 3,3% | 2,8% |
A pesar del optimismo, el panorama para 2027 presenta nubes grises. El organismo multilateral advierte que el crecimiento disminuirá debido a dos factores críticos:
- Precios del petróleo: El costo energético seguirá pesando sobre el consumo y la inversión.
- Tasas de interés: El aumento en el costo del financiamiento ya impacta en las tasas hipotecarias.
El Tesorero, John Healey, se encuentra en una encrucijada política y económica. Mientras el FMI elogia el plan británico para reducir el déficit —destacándolo sobre el resto del G7—, Healey enfrenta la presión de lanzar un paquete de apoyo energético antes de enero para mitigar el aumento de las facturas de luz y gas.
Por su parte, el FMI ha sido tajante en su recomendación: cualquier subsidio gubernamental debe ser "temporal, dirigido y no distorsivo", evitando las ayudas generalizadas que puedan afectar la estabilidad fiscal.
En el frente monetario, la tensión crece. Con una inflación núcleo que no regresará al objetivo del 2% hasta finales del próximo año, se espera que el Banco de Inglaterra siga los pasos de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, elevando las tasas de política en su reunión de noviembre.
Fuente: IMAGO