Fracaso en Washington: sin acuerdo antes de la medianoche
Las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá para evitar la imposición de aranceles del 50% sobre productos canadienses colapsaron este viernes 21 de agosto de 2026, minutos antes de la medianoche, cuando expiraba la prórroga de tres días otorgada por la Casa Blanca. El ministro canadiense encargado del comercio bilateral, Dominic LeBlanc, abandonó la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. sin un acuerdo, según fotografías de la agencia AFP.
En un comunicado, el primer ministro Mark Carney acusó a Washington de introducir "cambios de última hora en los términos propuestos que fueron injustos, antieconómicos y pusieron en duda la confiabilidad de cualquier acuerdo". Ante la inminente entrada en vigor de los aranceles, Carney fue tajante: "Canadá igualará esos aranceles dólar por dólar para proteger a nuestros trabajadores y empresas".
El impacto económico: US$20.000 millones en juego
Los aranceles estadounidenses afectarán aproximadamente US$20.000 millones en productos canadienses, lo que equivale a cerca del 5% de las exportaciones anuales de Canadá hacia EE.UU. Entre los bienes alcanzados se incluyen desde palos de hockey hasta bajalenguas, según detalló The Guardian.
El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, calificó el quiebre como una "oportunidad perdida para Canadá" y afirmó que "Canadá declinó finalizar el acuerdo bajo los términos acordados a principios de esta semana". Greer sostuvo que la oferta estadounidense incluía "el mejor tratamiento de cualquier gran exportador a nuestro mercado" y un "histórico acuerdo de asociación económica y de seguridad nacional", pero que "nuevas demandas y retrocesos de otros compromisos por parte de Canadá" rompieron el equilibrio.
Concesiones que EE.UU. no estaba dispuesto a otorgar
Según un alto funcionario de la administración Trump, Canadá buscaba concesiones en acero, aluminio, vehículos y madera que Washington no estaba dispuesto a ofrecer. Las negociaciones habían comenzado con una amenaza inicial de aranceles que debían entrar en vigor el miércoles a las 12:01 a.m., pero Trump extendió el plazo por tres días para permitir más diálogo. Ahora, no se han programado nuevas conversaciones.
Reacciones: apoyo interno y preocupación empresarial
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, respaldó la postura de Carney en X: "El Equipo Canadá debe mantenerse unido más que nunca. El primer ministro tiene todo mi apoyo para una respuesta fuerte: arancel por arancel, dólar por dólar. Mientras luchamos por proteger la soberanía y la seguridad económica de Canadá, todo debe estar sobre la mesa".
Por su parte, Candace Laing, presidenta y CEO de la Cámara de Comercio de Canadá, calificó los aranceles como "un golpe a la competitividad de América del Norte", advirtiendo que aumentarán los costos para los consumidores estadounidenses y amenazarán a los clientes, inversiones y pequeñas empresas canadienses.
Contexto: una relación comercial de US$880.000 millones
El conflicto escaló en un momento de máxima tensión entre los históricos aliados. El año pasado, ambos países intercambiaron bienes y servicios por US$880.000 millones. La imposición de aranceles del 50% pone en jaque el futuro del T-MEC (USMCA), el pacto trilateral que incluye a México y que es vital para la industria de los tres países.
Carney adelantó que su gobierno anunciará apoyo adicional para los trabajadores y empresas canadienses en los próximos días, y subrayó que el objetivo de Canadá siempre fue "nunca un acuerdo a cualquier precio o en cualquier plazo".
La noticia llega después de que el vicepresidente estadounidense JD Vance se burlara de Carney por intentar "superar" a Trump en las negociaciones comerciales, según un audio filtrado el 20 de agosto.