La sífilis, una de las infecciones de transmisión sexual más antiguas y prevenibles, está en plena expansión en Argentina. Según los datos más recientes del Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud, en lo que va de 2026 se notificaron 28.932 casos en la población general, una cifra que supera en un 82% a la mediana histórica de 15.922 diagnósticos para este período. El incremento también se observa en embarazadas y, más preocupante aún, en recién nacidos.
Este fenómeno llevó al país a registrar el pico de casos anual de sífilis más alto desde que se inició la vigilancia epidemiológica nacional. En el último año cerrado (2025), los casos alcanzaron los 46.779 diagnósticos positivos, un 75,6% más que los valores registrados en 2022.
Los datos que preocupan
- Casos generales 2026: 28.932 (82% más que la mediana de los últimos 4 años).
- Sífilis congénita (bebés): 542 casos en 2026, un 12% más que la mediana.
- Embarazadas positivas: 6.545, un 29% más que la mediana histórica.
- Entre Ríos: aumento del 47% en 2025 (solo sector público).
- Salta: se detectan casos de VIH desde los 14 años, la sífilis creció entre un 20% y 30%.
¿Qué es la sífilis?
Es una infección bacteriana crónica producida por la Treponema pallidum. La transmisión sexual es el principal mecanismo de contagio (98% de los casos), seguido de la transmisión materno-fetal, accidentes laborales y otras vías misceláneas. Puede cursar asintomática en un gran porcentaje de los casos, lo que dificulta su detección sin testeo.
Sífilis congénita: una prevenible que no se evita
La sífilis congénita se produce cuando una persona gestante con la infección la transmite a su bebé durante el embarazo. Es 100% evitable: un simple análisis de sangre y, si es necesario, el tratamiento con penicilina, son suficientes para cortar la cadena de transmisión.
“La cifra de niños que nacen con sífilis debería ser igual a cero. No debería existir ninguno. La infección se corta en el embarazo con penicilina, un tratamiento efectivo y barato” — Elena Obieta, directora de Epidemiología de la Municipalidad de San Isidro.
Sin tratamiento, las consecuencias para los recién nacidos pueden ser graves: infección generalizada, convulsiones, bajo peso al nacer, compromiso neurológico, lesiones en la piel, calcificaciones cerebrales, problemas oftalmológicos o auditivos, y en casos extremos la muerte fetal.
Entre Ríos y Salta, los focos provinciales
En Entre Ríos, el infectólogo Francisco Astudilla precisó que en 2025 (año cerrado) hubo un aumento del 47% en el sector público –y aclaró que no se tienen datos del sector privado–. La franja etaria más afectada es la población de 14 a 26 años, con el rango más amplio de 14 a 35 años. En su provincia también se detectaron los primeros casos de VIH en adolescentes a partir de los 14 años, aunque son puntuales.
En Salta, la jefa del Programa de ETS, la doctora Laura Caporaletti, confirmó que ya se diagnostican casos de VIH en adolescentes desde los 14 años y que la sífilis se encuentra en alza (estima entre 20 y 30% de aumento), aunque lograron bajar más del 40% la sífilis congénita y gestacional.
Entre las causas del fenómeno, los especialistas señalan la falta de acceso a información correcta, el abandono del preservativo y el desconocimiento de la prevención combinada. “Existe un gran error en creer que la culpa es solo de las relaciones a peluche. Hay un concepto llamado prevención combinada, que pone en el mismo nivel el preservativo, los testeos, la consejería, la anticoncepción, la educación sexual y la profilaxis medicamentosa (PrEP y PEP). Como esta estrategia se desconoce, al dejar el preservativo se evidencia este aumento”, sintetizó Astudilla.
Prevención y testeo: claves para frenar el avance
En Argentina, los testeos de VIH y sífilis son gratuitos y voluntarios en hospitales y centros de salud. En Entre Ríos, por ejemplo, se realizan de lunes a viernes en el Laboratorio de Epidemiología y los martes en el Hospital de la Baxada.
La PrEP (Profilaxis Preexposición) es una herramienta farmacológica que, tomada correctamente, reduce al 99% la adquisición de VIH y también previene la sífilis y gonorrea. Está indicada para personas con riesgo aumentado de exposición y debe ser indicada por profesionales de la salud.
La recomendación de los expertos es clara: toda persona con vida sexual activa debería realizarse un test al menos una vez al año, incluso sin síntomas. La sífilis es curable y cuesta un análisis y un tratamiento simple: la pregunta es por qué, con todas las herramientas disponibles, seguimos perdiendo esta batalla.